Ahora sí se nombra a Dios, cuando casi por dos décadas se ha vivido de espaldas a él, al imponer un sistema político, económico de corte socialista, marxista o comunista.
"Dios Proveerá", según las sagradas escrituras Dios prueba a Abraham…" y habló Isaac a su padre Abraham y le dijo: Padre Mío. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo Isaac, aquí está el fuego y la leña, pero dónde está el cordero para el holocausto. Y Abraham respondió: Dios Proveerá para sí el cordero para el holocausto, hijo mío, y los dos iban juntos". Esta historia ilustra la condición de un hombre y su obediencia y confianza radical a Dios, al sacrificar a su mismo hijo, como máxima entrega de su vinculación cristiana, exponiendo los límites de la fe y la relación profunda con el Creador, quien en última instancia, protege a los dos, saliendo victoriosos de la situación.
Esta es una cita bíblica que de tanto repetirse se ha vuelto una expresión popular, pero que en ningún momento tiene identificación con la realidad venezolana, debido a que es muy fácil dejarle todo a Dios, cuando durante 16 años se ha destruido todo el aparato productivo del país, dejando en el abandono la economía nacional. Es sumamente cómodo para Nicolás Maduro como mandatario nacional, durante la presentación de su balance del año 2014, traer a colación al Creador, mediante el pronunciamiento de uno de los enunciados cristianos más recurrentes, para desviar uno de los mayores problemas de la crisis actual, como es la disminución del precio del barril de petróleo en el mercado internacional y su trágica repercusión en la calidad de vida de los habitantes de esta patria bolivariana.
Ahora sí se nombra a Dios, cuando casi por dos décadas se ha vivido de espaldas a él, al imponer un sistema político, económico de corte socialista, marxista o comunista, "Socialismo del Siglo XXI", atrapado en el totalitarismo y el centralismo, estableciendo el control de Estado sobre todos los aspectos del acontecer de los ciudadanos y de las instituciones públicas y privadas.
"Dios Proveerá" es una excusa muy descarada y escapista para obviar que esta concepción socialista ha atentado permanentemente contra la libertad de expresión y los derechos de las personas y asociaciones y ha conducido a la opresión, a la ruina, a la inseguridad desproporcionada, sobreviviendo sin alimentos, medicinas, energía eléctrica, agua e insumos necesarios para una existencia decente. En pocas palabras, Dios se encargará de todo, eludiendo de manera irresponsable su compromiso con la alarmante realidad. Al hacer referencia al pasaje bíblico queda evidenciado que no se sacrifica a Isaac, tampoco al cordero, el único sacrificado aquí en este holocausto, es el pueblo venezolano, ardiendo en el fuego del infierno de unas condiciones de vida desgarradoras y alarmantes.
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