Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

viernes, septiembre 13, 2013

No hay poder sin economía

La realidad económica nos anuncia horizontes oscuros mientras Nicolás Maduro se empeña en reflexionar en las penumbras de un mausoleo.

La política tiene tan preocupado al presidente Maduro que no deja de hablar de ella ni un día, incluyendo sus inútiles abusos de cadenas de radio y televisión, demasiadas veces y demasiado largas. Hace promesas, nombra estructuras innecesarias y previsiblemente ineficientes pero siempre con nombres rimbombantes, llama a los empresarios privados a quienes al mismo tiempo insulta y amenaza con fiscalizaciones nacionales y se empeña, curioso y llamativo esfuerzo, en afirmar que es un hombre duro, con poder y sin miedos.

Pero el poder -en el Gobierno, en una multinacional o en una humilde bodega de barrio- no puede ser sólo una banderita, el poder se tiene o no se tiene. En lo público y en lo privado, el poder se basa en una economía exitosa. No puede haber beneficio popular ni responsabilidad social empresarial si no se tiene una economía sana, fluida y fuerte para hacerlos posibles.

Es lo que le sigue fallando a Nicolás Maduro. Puede que haya sido informado de las dificultades que no son más que los resultados anunciados de 14 años de equivocaciones de Hugo Chávez, pero no está tomando ese toro por los cuernos. Quiere rescatar la economía sin corregir los errores de quien ya murió pero él, más allá de las emociones de muchos venezolanos, insiste en mantener vivo y activo.

Enarbolar a Chávez no es poder, es sólo falta de seguridad en sí mismo. Una cosa es ser leal y otra es congelarse en un recuerdo.

A Maduro le falla grave y diariamente la economía porque en lo económico no hay emociones, sólo realidades. Sin esas realidades no hay política que valga. A Chávez le funcionó porque tenía tantos ingresos como los que dilapidaba, Maduro no los tiene ni, al paso que va, los tendrá. La realidad económica nos anuncia horizontes oscuros mientras Nicolás Maduro se empeña en reflexionar en las penumbras de
un mausoleo.

Envíe sus comentarios a editor@analitica.com

Ver más en: www.analitica.com

3 comentarios:

  1. Cada vez es más común escuchar testimonios de venezolanos que piden el adelanto de sus utilidades, de sus prestaciones sociales o que usan regularmente la tarjeta de crédito para complementar un sueldo que alcanza menos. Esta es una de las formas a través de las que se hacen patentes los efectos de la potente inflación que registra Venezuela en la actualidad.

    ResponderBorrar
  2. Con un ascenso de 42,6% en el último año, los precios al consumidor se han comido parte del ingreso de la población, y ya da igual la actividad económica en que se desempeñe.

    ResponderBorrar
  3. Capriles: criticó que ayer el presidente Nicolás Maduro anunciará "con bombos y platillos" que Venezuela destinará 600 millones de dólares a la importación de alimentos de Colombia. "¿Por qué no se produce aquí? Quisiéramos nosotros que esos 600 millones de dólares se invirtieran en compras a nuestros productores. Este es un país que tiene 30 millones de hectáreas para poder producir absolutamente de todo. En Venezuela todos los días merma la producción nacional.

    ResponderBorrar