El informe fue preparado por una comisión del Centro en Orientación en Energía (Coener) y divulgado por El Nuevo Herald. En el texto se contradice la versión oficial del Gobierno, donde se considera que el peor siniestro en la historia petrolera del país fue provocado por actos de sabotaje que habrían sido orquestados por la oposición y Estados Unidos, con fines electorales.
La versión del gobierno fue considerada como una falta de respeto a la capacidad intelectual, opinó Diego González, presidente de Coener, quien desmeritó la hipótesis del sabotaje. “Los que hemos trabajados en este tipo de instalaciones, ya sea de refinación, ya sea de operaciones de producción, o terminales de embarque, sabemos que esas cosas no ocurren, son muchos los controles y mecanismos de seguridad.
Notitarde

pasados más de 12 meses el ente judicial no haya detallado el estado en el que se encuentran las indagaciones ni se haya pronunciado sobre los elementos de juicio con los que se determinarán las responsabilidades de unos de los accidentes petroleros más grandes, incluso del mundo, que marcó la vida de muchos venezolanos. Pese a que el presidente Nicolás Maduro y el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, hayan dicho que tenían pruebas de que se trataba de un sabotaje, la Fiscal nada ha dicho al respecto.
ResponderBorrar