"Si los comunistas entendieran de economía, ellos no serían comunistas". Von Hayek, F.
Los regímenes comunistas conocidos no tienen una vitrina de éxitos que mostrar donde haya sido posible al ser humano vivir próspera y dignamente.
No se trata de menospreciar un ideal tan respetable como imposible, solo que en el devenir histórico de la vida del hombre en sociedad, ni Cristo ha logrado que los seres humanos construyamos el paraíso aquí en la tierra; por el contrario, cada vez nos esforzamos aceleradamente en avanzar hacia lo más profundo del infierno.
Después de casi tres lustros en el poder, el ministro Merentes confiesa que "al chavismo le falta tener éxito en lo económico". No lo van a lograr si siguen ciegamente pensando en que el Estado omnipotente lo puede resolver todo y que el desbarajuste económico que tiene al país en las peores condiciones y al borde del colapso, se resuelve con más leyes y con más control sobre la vida de los ciudadanos. Son las leyes de la economía las que hay que aprender; desentrañar sus complejas relaciones para diseñar una política económica integral con visión de futuro que permita producir más y distribuir mejor, como han hecho las naciones desarrolladas y otras emergentes.
Los seres humanos que solo viven para trabajar, controlados por el Estado, experimentan un nuevo tipo de esclavitud tan reprochable como si lo hicieran bajo el látigo de un particular. Trabajar digna y honradamente para vivir bien es la aspiración natural de los hombres. Esa estructura llamada Estado creada para garantizar reglas de convivencia entre los ciudadanos no debe ser el desiderátum alrededor del cual se organice a la sociedad para que estos vivan sometidos y sojuzgados por aquel.
La visión idealista del sistema comunista, según la cual la presencia del Estado regulando la vida social y personal es necesaria hasta que cese el egoísmo entre los hombres y entonces aquel desaparezca, se asemeja mucho a las ficciones de Dante según las cuales para llegar al cielo hay que atravesar el infierno y el purgatorio. Los venezolanos llevamos ya un largo período impulsados al infierno denominado socialismo del siglo XXI por ciertos demonios. Otra ficción costosa, dolorosa y fracasada. Los regímenes comunistas conocidos no tienen una vitrina de éxitos que mostrar donde haya sido posible al ser humano vivir próspera y dignamente. Mucho menos lo van a lograr este puñado de ladrones y saqueadores sin ideales, sin escrúpulos y sin formación.
http://www.laverdad.com/
No hay comentarios.:
Publicar un comentario