Quien colocó el dinero en cuentas de ahorro perdió 6,3% en 2012
En un entorno donde la inflación supera con creces a la tasa de interés que la banca paga a los depositantes, las familias que ahorran registran pérdidas mientras el Gobierno y las empresas se benefician con créditos baratos.
Quienes depositan su dinero en los bancos reciben en intereses una cantidad que no compensa el incremento de los precios, por lo tanto, pierden capacidad de compra bajo la ilusión de ahorrar para el futuro.
Las entidades financieras pagan una tasa anual de 12,5% a las cuentas de ahorro y 14,5% a los depósitos a plazo y el año pasado la inflación registró un salto de 20,1%.
El resultado es que quienes colocaron su dinero en cuentas de ahorro durante todo el año registraron una pérdida de capacidad de compra de 6,3% y en el caso de las colocaciones a plazo de 4,5%.
Es decir, quien mantuvo mil bolívares en una cuenta de ahorro durante todo el año al final, en términos de capacidad de compra, contaba con 937 bolívares y si los depositó a plazo con 955 bolívares.
Un factor a tomar en cuenta es que las entidades financieras, a fin de disminuir los costos, prácticamente han eliminado los depósitos a plazo y en este momento tan solo representan 0,47% del total de las captaciones, la proporción más baja de la historia.
Hasta mayo de 2010 los venezolanos podían acudir a una casa de bolsa y comprar dólares mediante el mecanismo de permuta pero el Gobierno cerró esta ventana y, desde entonces, prácticamente no hay protección contra la inflación salvo la compra ilegal de divisas en el mercado negro.
Como los depositantes reciben tasas de interés que no cubren la inflación los bancos pueden prestarle barato al Gobierno y las empresas.
El financiamiento al Gobierno se produce mediante la compra de bonos y letras del tesoro, mientras que las empresas obtienen la mitad de los créditos que otorga la banca a tasas de interés por debajo de la inflación, si se desempeñan en las áreas consideradas estratégicas como agrícola, turismo, construcción de viviendas o manufactura.
En 2012 el Gobierno recurrió activamente a la colocación de bonos y letras del tesoro y la deuda en bolívares de la República registró un incremento de 62% para ubicarse en 249 mil 300 millones.
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