Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

martes, mayo 26, 2026

Proyectan que Venezuela cierre 2026 con inflación de 192% y crecimiento de 12% del PIB con respecto a 2025

 

UCAB

Durante su intervención en la Semana Empresarial de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), el economista y profesor de Macroeconomía, Jesús Palacios Chacín, presentó un exhaustivo balance sobre las proyecciones macroeconómicas de Venezuela para el cierre de 2026. El informe combina signos de desaceleración inflacionaria y un histórico rebote petrolero con severas advertencias sobre el rezago del Producto Interno Burto (PIB), la asfixia fiscal al empresariado y la ineficacia de la política cambiaria oficial.

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Palacios enfatizó que, aunque las cifras reflejan una moderación, el país viene de perder tres cuartas partes de su tamaño económico entre 2014 y 2021. Por ello, advirtió que para alcanzar una recuperación sostenida y un consumo interno estable se requiere de una política coherente que elimine las distorsiones cambiarias e incorpore activamente al sector industrial.

Inflación en descenso pero con una brecha cambiaria «inexplicable»

El economista proyecta que Venezuela cerrará el año 2026 con una inflación acumulada del 192%, lo que representa una notable reducción de 290 puntos porcentuales en comparación con el cierre de 2025. Pese a esta desaceleración, el valor real del PIB (que cerró 2025 en 36.000 millones de dólares) registrará un crecimiento estimado del 12% para este año, situándose todavía un 64% por debajo de los niveles registrados en 2012.

El análisis cuestionó duramente la estrategia del Banco Central de Venezuela (BCV), cuyas intervenciones cambiarias ya suman 3.993 millones de dólares en lo que va de año:

«El volumen inyectado evidencia la ineficacia de la política cambiaria actual, pues la brecha entre el tipo de cambio oficial y el de referencia se mantiene entre un 30% y 40%. El Ejecutivo aplica una ‘devaluación a cuentagotas’ manteniendo una tasa oficial ‘inexplicable’, lo que sugiere una estrategia orientada a preservar un diferencial cambiario que contribuya a financiar el gasto público».

De acuerdo con las estimaciones presentadas, el tipo de cambio oficial cerraría 2026 en 950 bolívares por dólar, mientras que la tasa de referencia digital (USDT) se ubicaría en 1.025 bolívares, manteniendo la brecha cerca del 45% y empujando la inflación en dólares hacia un 20% anual, con fuertes repuntes en equipamiento del hogar (58,5%) y alimentos (41,1%).

Sector petrolero supera el millón de barriles tras siete años

La industria de los hidrocarburos se consolida como el motor energético del crecimiento proyectado. Tras cerrar 2025 con un alza del 12%, Palacios estima que la producción de crudo escalará hasta los 1.320.000 barriles diarios (bpd) al cierre de 2026, un incremento superior al 20%. En abril, el bombeo se consolidó en 1.136.000 bpd, marcando la primera vez desde 2019 que el país produce de forma sostenida por encima del millón de barriles.

Este avance responde directamente a la ampliación de licencias otorgadas a operadoras internacionales y a un giro radical en la estructura de mercados: Estados Unidos concentra el 70% de las ventas y genera el 73% de los ingresos petroleros totales del país, reduciendo los descuentos del crudo venezolano de 17 a solo 5 dólares por barril. Con este esquema, los ingresos por exportaciones petroleras podrían facturar 21,2 millardos de dólares este año.

Presión fiscal al límite y el soporte de las remesas

En el ámbito tributario, la recaudación del Seniat muestra un incremento del 27% respecto a 2025, acumulando 3.549 millones de dólares en lo que va de año. Palacios alertó que el flujo de caja del Estado se sostiene sobre una fuerte presión al sector privado formal a través de la Ley de Pensiones, el IGTF y las tasas municipales, obligando al empresariado a declarar hasta el 60% de su margen operativo.

Por otro lado, el consumo privado encuentra su principal oxígeno en las remesas familiares, estabilizadas en 3.200 millones de dólares anuales. El Observatorio de la Diáspora Venezolana calcula que la migración ya supera las 9 millones de personas, de las cuales el 58% envía dinero de forma regular, un contingente donde el 62% está en edad productiva y el 51% goza de empleo a tiempo completo.

La brecha salarial frente a la canasta básica

Finalmente, el informe de la UCAB abordó la dramática realidad salarial. Para abril, la Canasta Alimentaria Familiar se ubicó en 730 dólares (equivalentes a unos 365.000 bolívares). Palacios recordó que el salario mínimo y las pensiones base de 130 bolívares carecen de cobertura alguna, y que los bonos del ingreso mínimo integral se licúan ante la inflación y la brecha cambiaria.

«Mejorar los salarios de forma sustentable requiere doblarle el brazo a la inflación y a la devaluación. Llevar el ingreso promedio de los trabajadores a 400 dólares (80% de la canasta) tomará tiempo y reformas estructurales. Un ajuste inmediato de esa magnitud para los 3,1 millones de empleados del sector público absorbería el 100% de los ingresos petroleros de todo el año».

lunes, mayo 25, 2026

EL DECRETO DE LA PATRIA Por: Douglas Zabala



“Abajo cadenas. Gritaba el Señor y el pobre en su choza libertad pidió.  A este santo nombre tembló de pavor, el vil egoísmo que otra vez triunfó”.

 

Debemos recordar que el presidente Antonio Guzmán Blanco, conocido como el "Ilustre Americano", dominó la escena política durante casi dos décadas, la cual se inició en el turbulento año de 1870 y culminó en 1888. También es meritorio reconocer que su régimen, a pesar de ser autocrático, se propuso modernizar el país y construir una identidad nacional sólida para cimentar la nación.

 

En este contexto, ese antiguo canto de batalla por la independencia, se erigió como el emblema sonoro que más nos identificaba como patria. Asi las cosas, el 25 de mayo de 1881, en el Palacio Federal de Caracas, Guzmán Blanco firmó un decreto que transformó para siempre el sentir patrio.

 

“Decreto de 25 de mayo de 1881, por el que se declara Himno Nacional el canto patriótico "Gloria al bravo pueblo", y se ordena que sea tocado en todos los actos y solemnidades públicas. Guzmán Blanco, presidente de la República, considerando”.

 

Con este documento, el "Gloria al Bravo Pueblo", se consagró por primera vez como el Himno Nacional de Venezuela.

 

Antes de que Guzmán Blanco emitiera ese decreto nuestro “Himno Nacional” era un canto de libertad. Sus orígenes se remontan al 19 de abril de 1810, cuando los venezolanos iniciaban su lucha por la emancipación.

 

La melodía, atribuida a Juan José Landaeta, y la letra, escrita por Vicente Salias, se convirtieron en una canción popular que alentaba a los soldados y al pueblo en su ferviente lucha contra la Corona española.

 

A pesar de no tener un estatus oficial antes del decreto señalado, este canto se arraigó en la memoria colectiva y se mantuvo vigente durante décadas, hasta que Guzmán Blanco, en su afán por institucionalizar los elementos de la nacionalidad, decidió darle el reconocimiento formal que merecía

 

En los considerandos del decreto, el presidente Guzmán Blanco justifica la decisión con dos ideas fundamentales:

 

En primer término, la necesidad de perpetuar "todo lo que en la época de nuestra emancipación política contribuyó a la realización de su triunfo". Se trata de un esfuerzo por construir una narrativa heroica del pasado para cohesionar el presente, reforzando la memoria histórica de los venezolanos.

 

Y en su segundo aspecto, se reconoce que "Gloria al Bravo Pueblo" fue "el canto patriótico con que los hijos de la gran Colombia celebraban sus victorias y se alentaban en la adversidad". Con esto, se legitima el himno por su uso popular y su significado histórico, más que por una imposición gubernamental.

 

Los artículos del decreto establecen las normas para su uso:

 

Artículo 1°: Declara formalmente el himno como "Himno Nacional", otorgándole el carácter de símbolo patrio.

 

Artículo 2°: Ordena que sea interpretado "en primer término" por las bandas marciales en todos los actos y solemnidades públicas, y establece su uso en los honores a los altos poderes nacionales.

 

Artículo 3°: Regula su ejecución en la ceremonia de colocación de la bandera, vinculando los dos símbolos patrios.

 

Artículo 4°: Asigna la responsabilidad de ejecución al ministro de Guerra y Marina, subrayando el carácter cívico-militar del símbolo.

 

Con el citado decreto se transformó una popular canción de independencia en un emblema estatal, cimentando la identidad sonora que, a través de diversas modificaciones oficiales, no ha mermado su espíritu de libertad e independencia.

 

Históricamente, la letra del Himno Nacional es de Vicente Salías y su música de Juan José Landaeta, pero hay algunas hipótesis que sugieren que el verdadero autor de la letra podría haber sido Andrés Bello y la música habría sido compuesta por Lino Gallardo, pero esto no se ha confirmado.

 

Para tener idea de lo que significó ese canto independentista, estamos obligados a referenciar la vida de Vicente Salías. Este patriota fue un periodista, médico y escritor reconocido oficialmente de la autoría de la canción patriótica "Gloria al Bravo Pueblo que el yugo lanzó, la ley respetando la virtud y honor".

 

Salías tuvo el mérito para la historia de la medicina venezolana, el haber recibido en 1804 al Médico español, Francisco Javier Balmis, quien dirigía La Expedición Filantrópica de la Vacuna contra la Viruela; y con él, instalar la Junta Central de la Vacuna, en aquella Venezuela rural y colonial.

 

En su afán científico escribió varios artículos acerca de la Vacuna Antivariólica. En su otra faceta, dará sus aportes a las artes y la literatura, con su obra "La Medicomaquia". Además de su "Canto a la Acción de Bárbula" y sus reconocidos "Madrigales y Elegías".

 

Cuando Venezuela era víctima del terror de José Tomás Boves en los días de julio de 1814, Salías resuelve salir del país embarcando rumbo a Curazao, pero la Nave fue capturada y conducida a Puerto Cabello. Estando prisionero en el Castillo de San Felipe le juzgaron y condenaron a muerte.

 

Vicente Salías siempre será recordado por su "Gloria Al Bravo Pueblo". Por ello jamás olvidaremos sus últimas palabras cuando fue llevado al pelotón de fusilamiento el 17 de septiembre de 1814 en Puerto Cabello:

 

"Dios omnipotente, si allá en el cielo admites a los españoles, entonces renuncio al cielo".