La Cruz Roja Venezolana anunció que mantendrá durante los próximos 24 meses su despliegue en el estado La Guaira para acompañar a las personas más vulnerables afectadas por los terremotos del pasado 24 de junio.
El presidente de la organización, Luis Farías, informó que continúan activos los servicios de salud instalados en Macuto, específicamente en el estadio García Carneiro, donde permanecerá un hospital de campaña desarrollado junto a la Cruz Roja Española. Además, indicó que en el mismo espacio funcionará un refugio para atender a damnificados.
“Nuestra estrategia es a largo plazo. La Cruz Roja no se va, es una estrategia que estamos proyectando a 24 meses como una operación de emergencia, con un foco en 300.000 familias”, afirmó Farías durante una entrevista en Shirley Radio.
El representante de la organización explicó que la respuesta humanitaria cuenta con apoyo de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de otras sociedades nacionales que se han sumado mediante campañas de recaudación y proyectos de cooperación.
También destacó la participación de ciudadanos venezolanos que realizaron donaciones individuales a través de plataformas habilitadas por la institución. “Es impresionante cómo los venezolanos aportaron lo que podían, incluso cantidades menores a un dólar”, señaló.
Farías indicó que la Cruz Roja Venezolana estableció mecanismos de supervisión para garantizar la transparencia en el manejo de los recursos recibidos. En ese sentido, informó que una firma auditora internacional acompañará el proceso de revisión de las donaciones económicas, mientras que una empresa especializada en logística apoyará el seguimiento de la ayuda en especie.
Sobre la evolución de la emergencia, explicó que la organización continuará trabajando junto a refugios instalados por el Estado y otros actores humanitarios. Además, resaltó la necesidad de una coordinación amplia entre instituciones públicas, organismos multilaterales, organizaciones no gubernamentales, bancos y venezolanos dentro y fuera del país.
“Tiene que haber una unión nacional que involucre al gobierno, a la diáspora, a los organismos multilaterales, a las ONG, a la Cruz Roja, los bancos nacionales e internacionales”, expresó.
Farías también reconoció la labor de los voluntarios de la Cruz Roja en La Guaira, muchos de los cuales resultaron afectados por los terremotos, pero continuaron prestando apoyo a otras personas damnificadas.
“Muchos voluntarios perdieron sus familias, sus casas, y aun así dejaron su tragedia a un lado porque sentían que podían ser más útiles para otras personas”, relató.
La Cruz Roja señaló que en las próximas semanas las necesidades humanitarias estarán enfocadas en alimentos no perecederos, agua potable y artículos de higiene. Posteriormente, la prioridad será contar con recursos económicos para procesos de rehabilitación, apoyo comunitario, atención nutricional y fortalecimiento del personal técnico en las zonas afectadas.

