Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

sábado, mayo 30, 2026

AQUÍ NOS NECESITAMOS TODOS Por Douglas Zabala

 


Lo sucedido el 3 de enero en Venezuela ha reconfigurado el tablero político venezolano, dejando al país sumido en una transición que amenaza con tornarse prolongada si las fuerzas del cambio no exigen, de forma unánime y por encima de todo, la celebración de elecciones presidenciales libres y verificables cuanto antes.

 

 

En este contexto, el Manifiesto de Panamá, suscrito por María Corina Machado y la Plataforma Unitaria Democrática, emerge como la brújula estratégica para ratificar la soberanía popular expresada el 28 de julio de 2024, cuando el pueblo consagró irreversiblemente la elección de Edmundo González Urrutia.

 

 

Ese mandato ciudadano nos exige actuar con urgencia y firmeza, bajo el liderazgo indiscutible de María Corina Machado, quien ha reafirmado su disposición a ser candidata presidencial en los comicios que, según el plan de la administración Trump, deberán celebrarse con garantías plenas de libertad.

 

 

El Manifiesto establece dos procesos simultáneos: Por un lado, una negociación política con el régimen interino, acompañada por el gobierno de Estados Unidos, cuyo plan de tres fases anunciado por el secretario Marco Rubio constituye un marco estratégico esencial para la recuperación democrática.

 

 

Y por otro lado, que el proceso negociador debe ser liderado por Machado en su rol de conductora del proceso democrático, quien designará un equipo negociador integrado por técnicos expertos y representantes políticos, y exigirá gestos tangibles que demuestren voluntad real de avance.

 

 

El propósito central es lograr una elección presidencial libre, con todas las garantías constitucionales y legales, lo que requiere la designación previa de un nuevo Consejo Nacional Electoral, integrado por personalidades independientes, así como el urgente diseño y publicación de un cronograma electoral viable y verificable.

 

 

En Panamá se convocó a la construcción de un Gran Acuerdo Nacional. Un esfuerzo que pertenece a la mayoría del país y que convoca a ciudadanos, partidos democráticos, gremios, sindicatos, iglesias, universidades, sectores productivos, organizaciones sociales, jóvenes, mujeres y venezolanos dentro y fuera de la patria.

 

Nuestra líder señaló con claridad: “Tenemos un mandato, una ruta, una estrategia y una sociedad cohesionada, unida y decidida”. Unidad fue también la palabra que retumbó en el Congreso Anfictiónico que Simón Bolívar organizara en 1826 en la misma ciudad panameña, para unificar a la recién independizada Hispanoamérica.

 

 

Bolívar no logró aquel objetivo por la ceguera política de aquellos días, y su lección resuena hoy con fuerza atronadora: las patrias se liberan unidas; divididas, sucumben antes de nacer. La fragmentación de la oposición sería el mejor regalo para un chavismo derrotado, pero que todavía controla los resortes del Estado.

 

 

La movilización ciudadana y la observación internacional, siguen siendo herramientas fundamentales para exigir que la transición sea urgente y sin medias tintas. Las venideras elecciones, que a todas luces deben ser las presidenciales, requerirán que todos, se alineen detrás de la candidatura de María Corina.

 

 

La transición democrática nos exige unidad y visión de Estado; esa unidad de la nación no es una consigna, es la herramienta más poderosa al servicio de la libertad. Con fe en Dios y con la determinación de abrir el camino hacia la democracia plena, asumimos el Manifiesto de Panamá como el comienzo de la recuperación definitiva de la República libre y democrática.

 

Y como bien lo aprendió Bolívar en el Istmo hace dos siglos y, como hoy nos lo recuerda la líder y nobel de la paz: Aquí nos necesitamos todos. 

HOMENAJE Y EXIGENCIA Por Douglas Zabala

 


La vida es un constante fluir, y este 29 de mayo, Día del Adulto Mayor en Venezuela, rendimos homenaje a la sabiduría y la experiencia de quienes hemos recorrido un largo camino.

 

Sin embargo, hoy ser adulto mayor en nuestro país se ha convertido en un verdadero desafío. Las difíciles condiciones de existencia, la escasez de recursos, el acceso limitado a servicios de salud y la falta de apoyo social son testigos ensordecedores de una realidad dolorosa.

 

Con pensiones insuficientes y dificultades junto a nuestros familiares, anhelamos una Venezuela donde se nos reconozcan los derechos que merecemos.

 

En este contexto, la Asamblea Nacionala los veintiocho días del mes de mayo de dos mil veinticuatro. Años 214° de la Independencia, 165° de la Federación y 25°” aprobó por unanimidad un Acuerdo para conmemorar el Día del Adulto Mayor, cuyos puntos más importantes merecen ser destacados y exigidos.

 

Primero: El Acuerdo celebra esta fecha como reconocimiento a las personas adultas mayores como sujetos de derecho, destacando su participación en las familias, la sociedad y su contribución al desarrollo económico, político y social de la Nación.

 

Segundo: Apoya todas las políticas, planes y programas orientados a fortalecer el bienestar social y las garantías para el pleno ejercicio de los derechos de este sector. Entre ellas, la Gran Misión Abuelos y Abuelas de la Patria (creada el 8 de mayo) y la Ley Orgánica para la Atención y Desarrollo Integral de las Personas Adultas Mayores, que busca garantizar el respeto a la dignidad, la autonomía y los derechos humanos sin discriminación.

 

No obstante, en la práctica, quienes nos felicitan hoy deberían recordarle al gobierno que haga cumplir el artículo 80 de la Constitución: “El Estado garantizará el bienestar integral de las personas adultas mayores”, así como la Ley Orgánica mencionada. No más promesas sin acciones. Deseamos acceder a salud de calidad, una pensión justa y ser parte activa de la sociedad.

 

Hoy, como adulto mayor, me regocija decir que tengo una familia maravillosa: hijos, nietos y bisnietos. Mi mayor deseo para todos es que pronto podamos volverles a dar el abrazo mayor a nuestros seres queridos cuando regresen a vivir con nosotros en la Venezuela que vendrá: una Venezuela donde el “Acuerdo Institucional” deje de ser solo letra y se convierta en abrazo verdadero.

 

De todos modos, Feliz Dia del Adulto Mayor.