El director ejecutivo de Exxon Mobil, Darren Woods, dijo el viernes que Venezuela necesita hacer la transición a la democracia para que tenga sentido invertir en la deteriorada industria petrolera del país sudamericano.
Woods señaló que, en las condiciones actuales —especialmente con la estructura legal y comercial vigente en Venezuela— la nación es esencialmente “no invertible” para ExxonMobil y otras grandes compañías energéticas. Es decir, con el marco jurídico actual no hay suficientes garantías para proteger capitales a largo plazo y asegurar la rentabilidad de inversiones petroleras masivas.
El CEO explicó que la transición a un sistema democrático establecería un gobierno legítimo, así como reglas claras y estables para la inversión —algo que, en su opinión, es indispensable antes de que Exxon considere reinvertir significativa o permanentemente en el país.
Además, Woods indicó que Exxon estaría “abierta a enviar un equipo técnico para evaluar el estado actual de los activos energéticos venezolanos” si hay invitaciones formales y garantías de seguridad adecuadas. Esto refleja el interés de la compañía en considerar una futura reentrada —pero siempre condicionada a cambios sustanciales en el entorno político y legal.
Sus comentarios se dieron poco después de una reunión en la Casa Blanca con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y otros altos ejecutivos de la industria petrolera estadounidense, donde se discutieron estrategias para reactivar la producción petrolera venezolana.
Woods subrayó que Exxon ha tenido activos en Venezuela en el pasado (antes de ser expropiados hace años) y que su retorno al país requeriría protecciones de inversión duraderas y cambios legales profundos en la ley de hidrocarburos venezolana.
El artículo también menciona que otras grandes petroleras, como Repsol, han expresado su disposición a invertir en Venezuela, mientras que Exxon y algunas otras firmas mantienen una postura más cautelosa hasta que existan garantías jurídicas sólidas y un entorno político estable.

