Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

sábado, mayo 30, 2026

Ingresos facturados de PDVSA aumentaron 34% durante primer cuatrimestre de 2026


El precio promedio del crudo Merey alcanzó 90,47 dólares en abril (Foto PDVSA)

El aumento de la cotización del precio del crudo Merey, siguiendo la tendencia alcista de los diferentes tipos de petróleo que son marcadores internacionales; y el repunte en las exportaciones permitieron que los ingresos facturados por Petróleos de Venezuela (PDVSA) sumaron una cantidad por el orden de 6.855 millones de dólares durante los primeros cuatro meses de 2026.

Estos recursos se ubican 34% por encima de los percibido durante el primer cuatrimestre de 2025, variación porcentual que en términos absolutos representa algo más de 1.700 millones de dólares.

No obstante, este dinero no se ha percibido en su totalidad por las disposiciones de tutelaje impuestas por el gobierno de los Estados Unidos tras la incursión militar en Caracas del pasado 3 de enero y las restricciones que afronta PDVSA por las normas impuestas por el Departamento del Tesoro a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

Al menos 40% de los ingresos facturados se corresponde solamente al mes de abril cuando el precio del Merey alcanzó un promedio de 90,47 dólares por barril, el mayor nivel desde julio de 2022 y esto debido justamente a los efectos del cierre del estrecho de Ormuz ocasionado por el conflicto bélico en Irán.

También durante el cuarto mes del año, las exportaciones petroleras tuvieron un significativo repunte, principalmente de crudo, las cuales cruzaron la barrera de 1,2 millones de barriles por día; y la situación tiende no sólo a repetirse sino a ser más elevada durante el mes de mayo.

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El País de España | María Corina Machado dice estar dispuesta a negociar con Delcy Rodríguez unas elecciones



La líder opositora María Corina Machado impulsará una “negociación política seria, firme y responsable” con el Gobierno encargado de Delcy Rodríguez, con el acompañamiento de Estados Unidos. El objetivo es llegar a una elección presidencial y el anuncio se ha hecho a través de un texto titulado Manifiesto Panamá, que recoge los acuerdos y consensos alcanzados entre Machado, Edmundo González, representantes de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y otros actores opositores durante un cónclave realizado el fin de semana en el país centroamericano. Está por verse si desde Miraflores hay interlocución en esa vía.

El País

“Expresamos nuestra determinación a impulsar una negociación política seria, firme y responsable con el régimen interino para restaurar la democracia en Venezuela con el acompañamiento del Gobierno de Estados Unidos”, señala el documento. Esta iniciativa será liderada por Machado, reitera varias veces el documento, “en su rol de conductora del proceso democrático del país” y en articulación con la PUD y consultando a otros sectores. A Machado le competerá designar al responsable directo del equipo negociador, integrado por técnicos expertos y representantes políticos, según lo acordado. Se proponen construir “un gran acuerdo nacional”, en una “hora decisiva” y en un “contexto excepcional” para el país.

El documento de la oposición es un emplazamiento al chavismo, pero también a Estados Unidos, quienes se han quedado con la palanca de cambios del país desde la intervención militar que sacó a Nicolás Maduro del poder el pasado 3 de enero. Desde entonces, la oposición que reclama el cambio político —luego del fraude electoral cometido en las presidenciales de 2024— ha quedado relegada de las decisiones, aunque Machado ha mantenido contactos con la Casa Blanca.

El manifiesto reconoce el plan de tres fases de la Administración de Donald Trump —estabilización, reconstrucción y transición— como “marco estratégico esencial para la recuperación de la democracia en Venezuela”, para impulsar “de forma simultánea” la negociación política y la construcción de un gran acuerdo nacional.

Aunque Machado cuenta con un marcado respaldo popular, el encuentro en Panamá se convirtió en un espaldarazo desde distintos sectores opositores al liderazgo de Machado; un cierre de filas sobre su rol como principal interlocutora en el proceso que se está pilotando desde Washington principalmente, también como segura candidata presidencial. En la reunión estuvieron representantes de los partidos de la PUD pero también otros liderazgos que han estado fuera del espectro claramente opositor como el ex ministro chavista Rodrigo Cabezas. Además, coincidieron dirigentes en el exilio como Leopoldo López y Antonio Ledezma. El comunicado está firmado por Machado, Edmundo González, la PUD y la Alianza Con Venezuela. Falta ver si los sectores opositores que tienen una representación en la Asamblea Nacional, la llamada “oposición parlamentaria”, integrada por figuras como Henrique Capriles o Stalin González, respaldan esta hoja de ruta.

El propósito central en la negociación, de acuerdo con el documento, es lograr la realización de “una elección presidencial libre, transparente y soberana, con todas las garantías que dictan la Constitución y la ley, y con la debida observación internacional”. Como requisito previo señalan que debe designarse un nuevo Consejo Nacional Electoral, “integrado por personalidades independientes y respetables”, y diseñarse y publicarse, con “urgencia”, un cronograma electoral viable. La propia Machado ha adelantado que se necesitan 40 semanas para organizar unos comicios y hay cierto consenso sobre un escenario de votación viable para mediados de 2027.

La oposición señala como “gestos” para la negociación la liberación plena de los presos políticos, civiles y militares; la normalización del espacio cívico y político, incluyendo el desmantelamiento del aparato represivo, y de los grupos armados, ilegales o terroristas; y el retorno seguro de los exiliados por razones políticas. Esto último es clave, especialmente en el caso de Machado, que luego de pasar más de un año en la clandestinidad salió del país en una operación de extracción en diciembre pasado para recoger el Premio Nobel de la Paz en Noruega y reencontrarse con su familia luego de más de una década sin salir del país por las restricciones que le impuso el Gobierno.

Machado ha dilatado su regreso al país y ha argumentado razones de seguridad. En el camino ha hecho actos masivos con sus seguidores en la diáspora y se ha reunido con presidentes y aliados. Mientras, el chavismo y la propia Delcy Rodríguez han advertido que la líder opositora tiene que rendir cuentas por sus supuestos llamados a la invasión del país. La ley de amnistía que promovió el Parlamento como “un gesto hacia la paz” niega taxativamente la posibilidad de que ella, la oponente más incómoda para el chavismo, pueda recibirla.

El Gobierno encargado ha avanzado en las liberaciones de presos, pero siguen quedando entre 400 y 600. Aunque ha bajado la presión en medio de una especie de apertura y normalización política, el aparato represivo no se ha desmantelado. A la par se ha permitido el regreso de algunos dirigentes opositores y activistas que estaban en exilio. En la última semana han regresado por el aeropuerto de Maiquetía los políticos Lester Toledo, Carlos Ocariz, Roberto Marrero, José Guerra y la abogada Rocío San Miguel, excarcelada en enero pasado.

Pero la permanencia de Rodríguez en el poder tiene una caducidad constitucional con la que el chavismo está maniobrando. La falta absoluta de Maduro tras su detención el 3 de enero no fue calificada como tal por el Tribunal Supremo de Justicia. Se declaró la “ausencia forzosa” que le daría un carácter temporal, en cuyo caso la figura de la presidencia encargada tiene una duración máxima de 90 días, más otros 90 que se cumplen a principios de julio.

El nuevo mando del chavismo también ha dejado de lado el tema electoral y se concentra en abrir el país a los negocios en los que está interesado Trump y acelerar la recuperación económica del país. “No sé, algún día”, respondió hace unas semanas Delcy Rodríguez a la pregunta de una periodista estadounidense sobre cuando se convocarían elecciones. Las inversiones petroleras y mineras, sin embargo, no terminan de llegar como se ha esperado. La inseguridad jurídica y el grave estado de las infraestructuras en el país, en particular del sistema eléctrico, han terminado siendo un lastre para los planes.

El País de España