Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

domingo, enero 11, 2026

Gerver Torres: Algunas veces el tren equivocado puede llevarnos a la estación correcta



Lo ocurrido en Venezuela en las últimas semanas ha generado sentimientos encontrados: alivio, expectativa y también desconcierto. La captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos constituye un quiebre histórico que las fuerzas democráticas celebran como un hecho de enorme significado político. Para millones de venezolanos, no se trató de un instante pasajero, sino de un punto de no retorno: la confirmación de que algo fundamental se había movido y de que el régimen ya no es intocable.

Ese quiebre, sin embargo, no vino acompañado del desenlace que muchos esperaban. No hubo una transferencia inmediata del poder a las fuerzas democráticas que ganaron legítimamente las elecciones de julio de 2024. En su lugar, se aceptó que el presidente depuesto fuera sustituido por su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, una figura central del mismo entramado político que se pretende desmantelar. La salida de Maduro abrió una puerta, pero dejó intacta una parte sustancial del edificio.

A ese primer elemento se sumó un segundo hecho igualmente sorprendente: la disposición explícita del gobierno de Estados Unidos a involucrarse de manera abierta y directa en la conducción de la transición venezolana, incluso a ejercer una forma de tutela política, según han señalado repetidas veces el presidente Trump y otros voceros de su administración. La combinación de ambos factores —una transición administrada por actores del régimen saliente y un involucramiento estadounidense mucho más visible de lo anticipado— descolocó a muchos y reforzó la sensación de estar ante un escenario incómodo y difícil de procesar.

Es precisamente allí donde conviene detenerse y pensar políticamente.

Ese segundo elemento —el involucramiento directo de Estados Unidos— no es una hipótesis ni una preferencia: es un dato central de la realidad. Y como todo dato relevante en política, puede convertirse en una desventaja paralizante o en una ventaja estratégica, dependiendo de cómo se lo lea y de cómo se lo utilice.

Esa ventaja potencial puede operar en dos momentos distintos.

En el presente inmediato, el involucramiento estadounidense introduce una tensión profunda en el seno del chavismo. Delcy Rodríguez y el aparato que hoy administra el poder quedan atrapados en una contradicción estructural difícil de sostener. Por un lado, deben seguir encarnando una narrativa antiimperialista que forma parte de su identidad política, de su legitimación interna y de su relación con actores reales de poder, incluidos sectores militares. Por otro, deben convivir con la presión y la visibilidad de una transición asociada directamente a Washington.

No es fácil, ni sostenible en el tiempo, pretender ser al mismo tiempo una revolucionaria antiimperialista, “uña en el rabo” y la cara visible de un proceso conducido desde Estados Unidos. Esa contradicción no es solo discursiva: genera fricciones internas, acelera deserciones y reacomodos, y puede empujar al chavismo hacia una implosión más ordenada. No una ruptura violenta o caótica, sino una descomposición política funcional que abra espacio para una sustitución más completa del poder.

En un segundo momento, ya bajo un gobierno democrático, ese mismo involucramiento puede convertirse en un activo decisivo para estabilizar y reconstruir el país más rápidamente. Un actor con el peso político, financiero y diplomático de Estados Unidos facilitaría simultáneamente varios frentes críticos: el acceso temprano a financiamiento internacional, la coordinación con organismos multilaterales, la renegociación ordenada de la deuda externa y la creación de un entorno de seguridad interna que reduzca los incentivos para aventuras desestabilizadoras. No se trata de un solo beneficio, sino de una plataforma que refuerza múltiples dimensiones de la transición.

Nada de esto ocurre de manera automática. Convertir esta coyuntura en una oportunidad exige que las fuerzas democráticas asuman una responsabilidad central: impedir que la transición se vuelva indefinida, opaca o sin rumbo.

Por eso, el involucramiento internacional solo resulta virtuoso si va acompañado de exigencias concretas, medibles y verificables. La primera de ellas debe ser inequívoca: la liberación de todos los presos políticos y la habilitación plena de los actores hoy perseguidos, inhabilitados o forzados al exilio. Ese debe ser el primer termómetro real del proceso

En ese contexto, puede uno imaginar lo que significaría que María Corina Machado pueda regresar al país, moverse libremente, ejercer la política sin restricciones y trabajar abiertamente junto a muchos otros actores también libres, fortaleciendo la organización y asegurando mayor gobernabilidad.

Nada de esto está garantizado. Nada de esto es sencillo. Pero tampoco es, por sí mismo, un fracaso.

Las transiciones democráticas reales rara vez son limpias o lineales. Avanzan por caminos incómodos, con retrocesos, ambigüedades y estaciones intermedias que nadie había previsto. Reconocerlo no implica resignación, sino lucidez política.

Porque algunas veces, cuando el tren parece equivocado, puede terminar llevándonos —si sabemos jugar bien nuestras cartas— a la estación correcta.

https://www.costadelsolfm.org/

Pasó una semana El zaperoco de Naky



La liberación de presos políticos anunciada por Jorge Rodríguez hace dos días mantiene en ascuas al país. Apenas han salido 18 personas de las cárceles, pero además, con medidas cautelares. Eso los mantienen cautivos, porque los obligan a presentarse en tribunales, les prohíben tanto a ellos como a sus familiares declarar a la prensa, incluso celebrar que salieron de prisión. El comunicado publicado por el hermano de Rocío San Miguel deja en claro que aún estando en España, está impedida de hablar sobre su caso. ¿Cómo se explica esto? ¿Son ahora presos transnacionales? Porque las medidas cautelares solo son aplicables dentro del territorio venezolano, ¿por qué deben cumplirlas en otro país? Censurar a los excarcelados es mantenerlos cautivos. ¿Extraditará España a un connacional que no cumpla las restricciones impuestas por la dictadura chavista?

Menos del 1%
Aún quedan más de mil presos políticos distribuidos en las más de 90 cárceles y centros clandestinos de tortura que el chavismo tiene a nivel nacional. Circulan varias hipótesis sobre los culpables de la ralentización de las excarcelaciones (ya no podemos hablar de liberaciones), pero como lo resumí en el texto de ayer, todas concuerdan en la anomalía que supone que cada jerarca del chavismo tenga su propio grupo de presos políticos, fiscales, jueces y funcionarios de cuerpos represivos. No hay una autoridad única en Venezuela, aunque Delcy Rodríguez finja que lo es, y queda evidenciado en la tortura a la que están sometiendo a víctimas y familiares al no ejecutar excarcelaciones masivas o al menos significativas.

Hacerlo evidente
Familiares, amigos, activistas, defensores, abogados y hasta ex presos políticos se han sumado a las vigilias que se realizan en las puertas de los principales centros de reclusión, para hacer evidente que las excarcelaciones no están ocurriendo. Aunque El Helicoide sea más conocida, no la cárcel con la mayor cantidad de presos políticos: Tocorón, Ramo Verde, Rodeo I y Yare III, tienen muchos más. Como siempre, los verdugos del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y de la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim), custodian las vigilias, realizan videos a las personas allí reunidas, establecen los perímetros para periodistas y familiares y mantienen el clima de tensión. Pero no hay un miedo más severo que el que no se cumpla con lo anunciado. Ellos no lo entienden, todos los que hemos tenido a un ser amado preso sí.

Entonces, Trump
Luego del encuentro entre el presidente estadounidense y líderes del sector petrolero (todos hombres), Donald Trump habló sobre sus planes para que las compañías inviertan $100.000 millones en la reconstrucción y expansión de la producción petrolera venezolana. El balance que hace The Wall Street Journal sobre la reunión afirma que la respuesta de las empresas fue cautelosa: evitaron compromisos y reiteraron que sin reformas profundas, seguridad jurídica y un marco contractual creíble, Venezuela es un país de alto riesgo. Revisen el comunicado de la EXXon Mobile. Esta tarde Trump firmó una orden ejecutiva para proteger los ingresos petroleros venezolanos depositados en cuentas de EE.UU., para impedir que los tribunales o los acreedores embarguen los ingresos relacionados con la venta de petróleo venezolano. La orden de emergencia indica que esos ingresos serán utilizados en Venezuela para ayudar a crear "paz, prosperidad y estabilidad". 

Lo que nos interesa
Poco dijo Trump sobre la transición política en Venezuela hacia un estado libre y democrático. Afirmó que mantiene una relación “muy buena” con Delcy Rodríguez: “Las gestiones con ellos están yendo muy bien. Creo que han sido muy inteligentes en la forma en que han actuado con nosotros”, aseguró. Por su parte, el secretario Marco Rubio mencionó que la estabilización de Venezuela será evidente “cuando el país haga una transición completa hacia un país normal con el que tengamos fuertes relaciones económicas y diplomáticas, que sea amigable con Estados Unidos, que no sea un punto de apoyo para nuestros adversarios, que sirva a nuestros intereses, pero también a los intereses del pueblo”. Trump confirmó que recibirá de forma prioritaria a María Corina Machado la próxima semana.

Una mentira tras otra
La dictadura chavista, al igual que las de Cuba y Nicaragua, no tiene instituciones que le demanden resultados ni transparencia, por lo que la coherencia tampoco es su fuerte. Acostumbrados a mentir, en las últimas 24 horas han inventado barbaridades. Tras la visita de una delegación de EE.UU. a Caracas para explorar la reapertura de su embajada, cerrada desde 2019, Delcy hizo una cadena de radio y televisión para asegurar que la única razón para abrir la embajada es reclamarles la operación militar y pedirles que les devuelvan a Nicolás Maduro y Cilia Flores. Sobre la visita que Delcy le pidió a Trump (y que Trump le negó), ahora dice que nunca se la pidió; y todo su sistema de propaganda finge una semana después de la operación militar, que en Caracas se celebra otra supuesta marcha multitudinaria en apoyo a los ahora presos en Nueva York. El desprecio que el chavismo siente por los venezolanos es enorme, por eso no hay escrúpulos para crear un relato creíble sobre su condición de tutelados mientras mantienen su sistema represivo aterrorizando a los ciudadanos. 

Breves
- Cuba informó el inicio del retorno de los médicos cubanos que prestan servicios en Venezuela. 
- Cuando se cumplen 19 años de la dictadura del cretino Daniel Ortega y la degenerada Rosario Murillo, es noticia que al menos 60 personas fueron detenidas por celebrar la captura de Maduro y Cilia. 
- Al menos cuatro tanqueros cargados, que habían zarpado de aguas venezolanas a principios de enero en modo oculto, han regresado al país, según PDVSA.
- El Washington Post publicó las conversaciones del cardenal Pietro Parolin en las que pedía paciencia para evitar un baño de sangre en Venezuela, tratando de que Maduro se exiliara en Rusia
- Las protestas en Irán continúan en sus 31 estados, en más de 180 ciudades. El régimen sigue usando municiones letales y prometió la pena de muerte a los manifestantes, pero incluso con esas amenazas, la oposición se mantiene en las calles. Ya son más de doscientos inocentes asesinados por manifestarse.


Tenemos que seguir pidiendo la libertad plena de todos nuestros presos políticos.