Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

viernes, junio 05, 2026

Cuando el lugar también es el mensaje: las claves de los escenarios de León XIV en España


La agenda del papa en España no solo traza un itinerario geográfico, sino también un mapa cargado de significado. El Congreso de los Diputados, la Sagrada Familia, la prisión de Brians 1 o el muelle de Arguineguín son algunos de los escenarios elegidos, que comunican tanto como los discursos de León XIV.

Cada parada es una escena y juntas componen un relato cuidadosamente construido que habla de justicia, esperanza y del lugar que la Iglesia quiere ocupar hoy.

De los márgenes al corazón de Madrid

El papa empieza el sábado por “los últimos” al llegar a Madrid, en un centro para personas sin hogar en un barrio popular, para visibilizar una realidad habitualmente invisible en la que se concentran situaciones de exclusión, soledad y precariedad.

Para el primer acto multitudinario, una vigilia con jóvenes, se ha elegido un espacio abierto en un lugar muy expuesto y reconocible: la Plaza de Lima, junto al Santiago Bernabéu, un nudo del paseo de la Castellana muy asociado al estadio y a la vida deportiva y cotidiana de Madrid.

La fe se sitúa en el centro neurálgico de la capital con la celebración el domingo de la misa del Corpus Christi en la plaza de Cibeles, quizá la más famosa y céntrica de Madrid, símbolo de la ciudad y escenario de multitudinarias manifestaciones y celebraciones populares y deportivas.

El acto “Tejer redes con el mundo de la cultura, arte, economía y deporte” en el Movistar Arena, uno de los recintos de eventos más importantes de España, ligado a grandes conciertos, espectáculos y macroencuentros culturales y deportivos, representa el momento de diálogo entre la Iglesia y la sociedad contemporánea.

Que un papa vaya a tomar la palabra por primera vez en una sesión conjunta de Congreso y Senado es claramente el gesto más institucional y político de su viaje, y coloca a la Iglesia frente al corazón de la democracia española como conciencia ética y moral que defiende la dignidad humana, la justicia social, el cuidado de los vulnerables, la paz y el bien común.

El Santiago Bernabéu acogerá el encuentro con la comunidad diocesana de Madrid. Escoger un estadio icónico del fútbol mundial, asociado a pasión, identidad y pertenencia, implica que la propia Iglesia se ve como una multitud diversa que celebra unida su fe en un lugar que forma parte del imaginario colectivo de la ciudad.

La Sagrada Familia y Montserrat

En Barcelona se pondrá el foco en dos símbolos religiosos y espirituales de Cataluña: la Sagrada Familia y Montserrat, convertidas en dos auténticas ‘montañas sagradas’ y en iconos culturales y populares que trascienden las fronteras.

En Montserrat, corazón espiritual y cultural de Cataluña, el papa será recibido por el abad y compartirá almuerzo con los monjes benedictinos. Este espacio natural es símbolo también de la identidad catalana, fusionando la devoción mariana (a La Moreneta) con el patriotismo.

La piedra angular del viaje papal tendrá lugar en la Sagrada Familia en el marco del centenario de la muerte de Antoni Gaudí. León XIV celebrará una misa a la que asistirán hasta 8.000 personas y posteriormente bendecirá la torre de Jesucristo, que la ha convertido en la iglesia más alta del mundo con sus 172,5 metros.

Gaudí concibió la Sagrada Familia como una “Biblia en piedra” y simboliza la vida y el mensaje de Jesucristo y la Iglesia católica.

León XIV también dedicará en Barcelona tiempo a los más vulnerables: acudirá a la parroquia de Sant Agustí en el barrio del Raval, uno en los que residen más migrantes, y a la cárcel de Brians, gestos que subrayan la importancia de la acogida y la inclusión, así como de la reinserción y el acompañamiento.

Arguineguín: del estigma a la esperanza

La historia de Canarias y la migración vivirá un hito el próximo día 11, cuando un papa pise por primera vez el archipiélago.

La visita comenzará en Arguineguín, localidad del sur de Gran Canaria que, pese a sus apenas 2.700 habitantes, ha sido durante seis años testigo de historias épicas de rescate y supervivencia, pero también de constantes tragedias que han conmovido a todo el país.

Como la de Eléne Habiba, la niña maliense de dos años que murió en marzo de 2021 justo cuando ya estaba a salvo, en el mismo muelle. O como aquellos días de 2020 en los que más de 2.500 personas se hacinaban allí, durmiendo a la intemperie en mantas sobre el asfalto.

De aquellos días le vino el apelativo del ‘muelle de la vergüenza’ y la Iglesia reivindica otra mirada: la de Arguineguín como ‘puerto de la esperanza’ donde dan lo mejor de sí “los Ángeles del Océano”, como llama el obispo de Canarias a Salvamento Marítimo, Cruz Roja y los demás cuerpos de emergencia.

Allí el papa rezará, junto a un millar de migrantes, por todos los que no han llegado y ofrecerá flores al mar en su memoria. Retoma así los planes que no pudo completar su antecesor, Francisco, para situar en el centro de su visita la dignidad de la acogida y el drama humano que encierra cada travesía.

El otro gran símbolo lo pisará al día siguiente en Tenerife: el centro de primera acogida de Las Raíces, un antiguo cuartel que llegó a albergar a más de 2.500 personas en los momentos más críticos. Hoy, con menor presión migratoria, el centro acoge a unos 500 migrantes y trabaja en una atención más individualizada. EFE


jueves, junio 04, 2026

QUE PASÓ EN BERRUECOS Por Douglas Zabala



Antonio José de Sucre un 4 de junio de 1830 cuando iba a galope por el sitio conocido como “La Jacoba” en las profundidades de las Montañas de Berruecos a 80 kilómetros de Pasto, es emboscado no por realistas sino por grupos facciosos y disidentes de la causa de la independencia, quienes en sus propósitos secesionistas terminaron de forma violenta con el héroe de Pichincha.

 

Tranquilo y seguro iba Sucre a ritmo libertario, cuando junto al revoloteo de los pájaros, se escucharon cuatro disparos de fuego cruzado en el sitio escogido para la infamia. Al saberse la noticia como pólvora corrió por toda la América hispana. Cuentan que previo al rugir de los cañones se escuchó desde la profundidad de la montaña: ¡General Sucre! y de inmediato se armó la balacera.

 

¡Ay, balazo! Dicen que alcanzó a decir Antonio José y de inmediato fue a dar al piso arrastrado por la montura de su caballo. A quienes les tocó hacer experticia del asesinato informaron que dos balas de cortados de plomo, especialmente letales, habían perforado su sombrero de ala ancha, rozando la cabeza e hiriéndolo en la nariz y en una de sus orejas; otra perforó la tetilla izquierda destrozándole el corazón y matándolo de forma fulmínate.

 

En su libro “De mi propia mano” veremos cómo en su corta, pero intensa vida, Sucre va desde Cadete en 1808 hasta General en jefe, comandante General y Gran Mariscal en 1824, incluyendo ministro de Marina y Guerra en 1820. Fue Gobernador de la antigua Guayana y comandante General del Bajo Orinoco en 1817 y presidente fundador de la República de Bolivia en 1826.

 

De la Capital Colombiana hacía Quito había salido Sucre, aquella mañana fría del 13 de mayo, iba quizás aturdido al presenciar toda la trifulca armada por quienes desde hace meses le hacia la vida de cuadrito a Bolívar con su proyecto de unificar a Venezuela, Perú, Colombia y su Ecuador liberado.

 

En el Poder Legislativo Sucre fue Diputado en 1819, Senador por el Departamento del Orinoco en 1822 y presidente del Congreso Grancolombiano en 1830. En la diplomacia fue Comisionado para concertar el Armisticio y el Tratado de Regularización de la Guerra en 1820. Plenipotenciario extraordinario ante Quito en 1821 lleva facultades totales diplomáticas y de fuerza de Colombia al Perú en 1823, y se le expide credencial amplia para tratar con los gobiernos de Chile y Buenos Aires.

 

Para la posteridad en sus memorias y a través de su diario de guerra el general Tomás Cipriano Mosquera, testigo fundamental de la época, se encargaría de señalar que la orden de asesinar a Sucre provino del denominado clan “septembrista” de Bogotá, involucrado en el atentado del 25 de septiembre de 1828 que estuvo a punto de costarle la vida a Bolívar. Era para ellos un obstáculo la existencia de Sucre, que consideraban como el lazo de unión para mantener la integridad de Colombia”.

 

Hoy más que nunca habrá que insistir en el llamado a construir el futuro de la patria buena, forjada con los valores de ciudadanía, democracia, paz, conciliación, independencia y libertad, traídos a estas tierras por venezolanos como este joven venezolano quien siempre servirá de ejemplo a las generaciones futuras.

 

Texto tomado de mi libro II

“Venezuela en Crónica”

Editado por Sultana del Lago Editores