Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

viernes, octubre 16, 2026

Compararnos con el vecino Jorge Castañeda



Existe un tradicional  reclamo/lamento/desprecio mexicano por algunos rasgos del carácter nacional deEstados Unidos. Desde tiempos inmemoriales, presidentes, académicos, empresarios y columnistas locales se regodean con denuncias y detracciones de la sociedad norteamericana. Los vecinos padecen una infinidad de males sociales: familias disfuncionales, violencia indiscriminada, racismo, consumo desmedido de sustancias ilícitas, más lo que se acumule. Nuestros dos presidentes más recientes han sido especialmente reiterativos e incisivos al respecto. AMLO en funciones y en sus “libros”, Sheinbaum en sus mañaneras, remachan una y otra vez cómo los estadounidenses no prestan atención a la crisis de sus familias, a la drogadicción, a la violencia, a la decadencia de sus hijos, y a los demás flagelos sociales que los agobian. Cuando hace poco intenté rebatir la afirmación presidencial de cuán difícil era tener de vecino a un país que consume drogas, sus bots y tontos útiles me replicaron que obviamente un país de drogadictos constituía un mayor peligro que uno de bebedores de vino.

Por eso ofrezco algunas cifras pertinentes, junto con la breve descripción de una nueva plaga que también azota a los norteamericanos, pero que por alguna extraña razón la 4T no suele mencionar. Se trata de un país de 330 millones de habitantes, el contexto necesario para cualquier reflexión sobre su realidad. En 2025, la tasa de homicidios dolosos por cien mil habitantes —la métrica menos mala para calcular la violencia— fue de 4.1, la más baja desde 1955, cinco veces menos que la nuestra, incluso si le creemos a Sheinbaum, y siete veces menor a nuestro pico histórico moderno. La tasa es ligeramente mayor a la de casi todos los países.

De acuerdo con cifras oficiales, el número de personas que consumió heroína mínimamente en una ocasión a lo largo de un año fue de 581 mil en 2025, es decir el 0.2% de la población. Para el consumo de cocaína, incluyendo el crack, el dato equivalente alcanzó 4.9 millones de personas, 1.7% de la población. Para el fentanilo, el estupefaciente más conocido hoy y que provoca la ira de Trump y Cía., los números son 768 mil personas de consumo de fentanilo fabricado ilícitamente, y 6.5 millones de opioides con receta médica. Ese es el país de drogadictos, según la 4T.

La marihuana es otra historia, ya que 61 millones de estadounidenses consumieron cannabis por lo menos en una ocasión durante el último año, y 136 millones la han probado una vez en su vida, o más. Conviene recordar que el consumo de marihuana es legal en más de la mitad de los estados de la Unión. Para fines comparativos, 174 millones de habitantes, o 60% de los habitantes del país vecino tomaron una bebida alcohólica en 2025. El dato correspondiente para México en el mismo año fue de 42.7 millones, o 46%, excluyendo a los mayores de 65 años. El dato de Estados Unidos los incluye.

Ahora bien, se entiende que Sheinbaum y sus partidarios se resistan a tomar nota de la creciente mexicanización, tropicalización, o bananerización de Estados Unidos, en un aspecto muy particular: la corrupción gubernamental.

Una embajadora en Grecia cobra por encuentros con altos funcionarios, a la Emilio Lozoya. Un magnate ruso le “dispara” una tornaboda al hijo del presidente, a la López Beltrán/Daniel Chávez. Trump mismo se enriquece de manera descomunal con negocios de criptomonedas. La secretaria de Homeland Security paga millones de dólares de propaganda y publicidad de sí misma, a caballo, de uniforme de combate, con paisajes espectaculares. El tema de la corrupción ya ocupa uno de los principales sitios en el ranking de preocupación del electorado para las elecciones de noviembre.

Sería muy gratificante y educativo que Sheinbaum le señalara a la sociedad mexicana los excesos de los hijos de su homólogo, de sus embajadores, de los amigos de sus hijos, de los miembros de su gabinete, del staff de la Casa Blanca, de los candidatos al Senado republicanos como Paxton en Texas, en fin… Por algún motivo, me sorprendería que lo hiciera.

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jueves, octubre 15, 2026

Sindicalistas plantean recuperar la autonomía de los trabajadores y reactivar la negociación colectiva en el país



La reconstrucción del sector laboral venezolano requiere sindicatos autónomos, recuperación del salario, negociación colectiva y formación para responder a las nuevas modalidades de empleo, coincidieron los dirigentes sindicales Froilán Barrios, Servando Carbone e Iván Freites durante el foro La reestructuración del sector laboral, transmitido por AnalíticaTV.

El encuentro, moderado por Emilio Figueredo, abordó los desafíos para reconstruir las relaciones laborales en una eventual transición democrática, recuperar la capacidad de representación de los trabajadores y establecer mecanismos de diálogo entre sindicatos, empresarios y Estado.

Durante la conversación, los participantes señalaron el deterioro de las condiciones laborales, la pérdida de poder adquisitivo, el debilitamiento de las organizaciones sindicales y la expansión de la informalidad como algunos de los principales obstáculos para recuperar el empleo digno y la capacidad productiva del país.

Froilán Barrios advirtió sobre la falta de información confiable para evaluar la situación laboral venezolana y destacó la magnitud del retroceso sindical. Según expuso, la sindicalización habría pasado de alrededor de 30% a cerca de 8%, mientras que la participación del trabajo en el ingreso nacional se habría reducido considerablemente.

Barrios sostuvo que la recuperación del sector debe partir de un diagnóstico de la realidad actual y de la construcción de organizaciones capaces de representar a los trabajadores sin subordinación política.

“Los sindicatos no pueden depender de los partidos políticos”, afirmó, al defender la autonomía sindical frente al Estado, las organizaciones partidistas y los empleadores.

Autonomía sindical y recuperación de los derechos laborales

Servando Carbone, por su parte, destacó la necesidad de reconstruir la organización de los trabajadores del sector público, recuperar las escalas salariales y restablecer los beneficios afectados por la suspensión de las convenciones colectivas.

El dirigente recordó que los trabajadores de distintos sectores se han articulado alrededor de la consigna “democracia, salario y libertad”, y consideró que esa experiencia de coordinación debe servir para fortalecer el movimiento sindical.

Carbone también defendió la formación de nuevos liderazgos y la recuperación de la capacidad técnica de la administración pública. A su juicio, la reconstrucción laboral requiere organizaciones preparadas para negociar, defender derechos y participar en las decisiones que afectan a sus afiliados.

En el caso de la industria petrolera, Iván Freites describió el deterioro de las condiciones laborales y de la capacidad productiva de Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Recordó que, en 1998, la empresa producía aproximadamente 3,4 millones de barriles diarios y contaba con unos 37.000 trabajadores.

Freites atribuyó parte del deterioro de la industria a la persecución política contra sus trabajadores, la pérdida de personal especializado y el debilitamiento de la contratación colectiva. También insistió en que cualquier proceso de recuperación productiva debe respetar el marco legal venezolano y contar con profesionales capacitados.

Diálogo social, salarios y nuevas modalidades de empleo

Otro de los puntos centrales del foro fue la necesidad de establecer mecanismos de concertación entre trabajadores, empresarios y Estado. Los ponentes coincidieron en que el diálogo social debe producir acuerdos verificables y contar con representantes legítimos, elegidos por sus bases.

Barrios defendió la aprobación de un marco legal que garantice la participación de los actores laborales en las decisiones públicas y advirtió sobre los riesgos de convertir las mesas de negociación en espacios controlados por el poder político.

“La mejor manera para poder promover políticas públicas, políticas laborales, es precisamente bajo la negociación, pero sin trampa bajo la mesa”, afirmó.

Los participantes también discutieron cómo incorporar a los jóvenes, los trabajadores por cuenta propia y quienes se desempeñan en la economía informal a las nuevas estructuras de representación. Barrios planteó la necesidad de impulsar programas de capacitación que incluyan las nuevas tecnologías y los efectos de la inteligencia artificial sobre el empleo.

Asimismo, propuso desarrollar mecanismos para facilitar la reinserción laboral de los venezolanos que emigraron y revisar las estructuras paralelas de organización laboral creadas durante los últimos años.

Al cierre del encuentro, los dirigentes coincidieron en que la reconstrucción del sector no puede limitarse a recuperar puestos de trabajo: también debe garantizar remuneraciones dignas, seguridad social, libertad sindical y participación efectiva de los trabajadores.

La discusión concluyó con un llamado a fortalecer la unidad sindical, formar nuevos liderazgos y recuperar la negociación colectiva como parte de un proceso más amplio de reconstrucción institucional y democrática del país.

Mira el foro completo en el canal de YouTube de AnalíticaTV, donde podrás seguir las intervenciones de Froilán Barrios, Servando Carbone e Iván Freites sobre los desafíos y las propuestas para reestructurar el sector laboral venezolano:


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