Comunicado de FETRAENERGÍA.
La Federación de Trabajadores Energéticos, Similares y Conexos de Venezuela (FETRAENERGÍA) alerta al país sobre la grave preocupación expresada por los trabajadores de la Refinería Puerto La Cruz ante la posible recepción y procesamiento de un crudo con alto contenido de azufre y elevada presencia de sulfuro de hidrógeno (H₂S), en medio de instalaciones que presentan un marcado deterioro por años de falta de mantenimiento e inversión.
Esta preocupación está respaldada por una alarmante realidad. El 15 de mayo de 2026, un accidente laboral en LAMARGAS, en el Lago de Maracaibo, causó la muerte de un trabajador. Posteriormente, el 28 de junio de 2026, una explosión en el Taladro 2 de ColVen, en La Victoria, estado Apure, ha cobrado hasta la fecha la vida de cinco trabajadores. Estos hechos evidencian el grave deterioro de las condiciones de seguridad industrial en la industria petrolera venezolana y la urgente necesidad de adoptar medidas preventivas antes de que ocurran nuevas tragedias.
Los trabajadores denuncian que el riesgo comienza desde el mismo momento en que el buque inicia la descarga del crudo, ya que este debe recorrer kilómetros de tuberías, válvulas, bombas y tanques que presentan problemas de corrosión, fugas y desgaste. En estas condiciones, cualquier falla podría provocar escapes de gases tóxicos, incendios o accidentes de consecuencias impredecibles.
La situación se agrava durante el procesamiento en las unidades de destilación, donde las altas temperaturas y presiones propias del proceso exigen sistemas de seguridad, detección de gases, protección contra incendios y equipos de emergencia en perfecto estado de funcionamiento. De no existir esas condiciones, el peligro para los trabajadores aumenta de manera significativa.
Este riesgo no se limita al personal de PDVSA. También alcanza a las comunidades ubicadas alrededor de la refinería, los terminales de almacenamiento y las poblaciones cercanas al recorrido de las tuberías por donde será transportado este crudo. Un incidente de gran magnitud podría comprometer la seguridad de miles de familias y generar graves consecuencias ambientales.
FETRAENERGÍA exige a la administración de PDVSA y a los organismos competentes la suspensión de cualquier operación con este tipo de crudo hasta que una inspección técnica independiente certifique que las instalaciones reúnen todas las condiciones de seguridad industrial, integridad mecánica y capacidad de respuesta ante emergencias necesarias para proteger la vida de los trabajadores y de las comunidades.
La producción jamás puede estar por encima de la vida humana. Ningún barril de petróleo vale más que la seguridad de un trabajador o la tranquilidad de una familia venezolana.
FETRAENERGÍA reitera su compromiso con la defensa de la vida, la seguridad industrial y la protección de las comunidades. No permitiremos que la improvisación, el deterioro de las instalaciones y el incumplimiento de las normas de seguridad sigan poniendo en riesgo a quienes hacen posible la industria petrolera venezolana.
Comité Ejecutivo Nacional FETRAENERGIA

