Carolina Jiménez Sandoval, presidenta de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA) señaló que el país entró en un “nuevo periodo político”, el cual está condicionado por la inversión que necesita Venezuela para su recuperación y, por otro lado, la incapacidad que demostró la administración de Delcy Rodríguez para gestionar la crisis tras el desastre natural
La presidenta de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), Carolina Jiménez Sandoval, señaló que los terremotos registrados el pasado 24 de junio, podrían llevar a Estados Unidos a replantear su plan de tres fases —estabilización, recuperación económica y transición—. Según la activista, las condiciones surgidas tras la emergencia natural obligarían a evaluar nuevos escenarios y prioridades.
Sandoval explicó este martes 7 de julio en el programa de la Alianza Rebelde Investiga (ARI) conformada por Runrunes, TalCual y El Pitazo, que Venezuela entró en un “nuevo periodo político”, el cual está condicionado por la inversión económica que necesita el país para su recuperación y la incapacidad que demostró el Gobierno de Delcy Rodríguez para gestionar la crisis tras el desastre natural.
“Las dos primeras fases difícilmente se puedan cumplir (…) estamos en un nuevo periodo político. También creo que ellos (EE. UU.) van a empezar a sentir cómo la ilegitimidad del gobierno interino comienza a golpear su propia legitimidad”, dijo.
La presidenta de WOLA comentó que, en los últimos meses, la administración de Donald Trump ha sido cuestionada por la forma en que ha gestionado su política exterior hacia Venezuela, marcado por el respaldo público expresado hacia Delcy Rodríguez. A su juicio, el manejo de la relación bilateral en medio de la emergencia provocada por los sismos podría profundizar la desconfianza de los venezolanos hacia Estados Unidos.
“Al presidente Trump le encanta decir que a él lo quieren mucho en Venezuela, probablemente había algo de cierto en enero o febrero donde había una especie de agradecimiento colectivo, porque muchas personas sentían que la captura de Nicolás Maduro abría ciertas puertas para una transición. Pero a medida que pasaron los meses, que no hubo un cambio político que llevará a verdaderas apertura democráticas, ese sentimiento hacia el gobierno de Washington fue cambiado”.
Por otra parte, señaló que congresistas estadounidenses también han manifestado críticas sobre la postura del Gobierno de Trump frente a Venezuela, presionando para que modifique su política. En este contexto, la situación generada por los terremotos podría convertirse en un punto de debate para quienes cuestionan las decisiones de Donald Trump.
“Hay congresistas muy molestos con Donald Trump por su política a Venezuela. Han empezado a poner mucha presión para que cambie su actitud hacia Delcy Rodríguez (…) y que esto (la incapacidad en el manejo de la crisis) les da una plataforma adicional para quejarse y para incidir en contra de que Trump siga apoyando al rodrigato”.
Sin gobernabilidad, la reconstrucción de Venezuela enfrenta obstáculos
Sandoval insistió en la imagen que mostró el Gobierno de Delcy Rodríguez frente al desastre natural: obstaculizando la ayuda humanitaria, militarizando la zona de desastre y la falta de asistencia de funcionarios hacia los lugares afectados para las operaciones de búsqueda y rescate de las víctimas.
Ante la falta de capacidad para gestionar la crisis, la presidenta de WOLA considera que la reconstrucción de Venezuela requiere, en primer lugar, condiciones de gobernabilidad que permitan a las autoridades contar con el respaldo de la ciudadanía. Esto implica que las autoridades tienen la responsabilidad de garantizar legitimidad y confianza en sus instituciones, situación que no ocurre en el país.
“El país necesitaba muchísimo para llegar a la recuperación económica, imagínese la recuperación postsismo (…) la inversión que el país estaba recibiendo era a corto plazo. EE. UU. no había podido lograr realmente grandes inversiones a largo plazo, justamente por la falta de seguridad jurídica, la falta de credibilidad en las autoridades. Es muy difícil para las grandes compañías petroleras, mineras que quieran realizar inversiones multimillonarias con riesgos”, explicó.
Un Estado ausente
La presidenta de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), Carolina Jiménez Sandoval calificó el rol del Estado en el contexto de la emergencia natural como el “gran ausente”, que abandonó a los afectados en medio de los dos terremotos, que esperaban ayuda inmediata para rescatar a las personas que habían quedado atrapada entre los escombros.
“No hay una víctima, un sobreviviente que diga que se sintió protegido o acompañado. Es todo lo contrario. La mayoría de las personas con las que hablé, escuché lo mismo: un terrible sentimiento de abandono y desprotección. Entonces hablamos de una primera gran falla en el rescate y, por lo tanto, en el rol del Estado en defender la vida”.
Una nueva fase postsismo
Sandoval explicó que Venezuela ha entrado en una nueva etapa posterior a los sismos, en la que la sociedad civil deberá mantener monitoreo sobre la atención que reciben los damnificados ubicados en albergues temporales habilitados por el Estado para las personas que perdieron sus viviendas.
En este contexto, señaló que es fundamental evaluar cómo se están gestionando estos espacios y cuáles son las condiciones de quienes permanecen allí, especialmente en aspectos como el acceso a la educación para los niños, la atención sanitaria, alimentaria y, a largo plazo, la garantía de una vivienda digna para las familias afectadas.

