
Nicolás Maduro evitó confirmar o desmentir el supuesto ataque que Estados Unidos afirma que ejecutó contra una instalación portuaria en Venezuela, según anunció Donald Trump a finales de diciembre de 2025. En una entrevista concedida al periodista español Ignacio Ramonet y transmitida por el canal estatal VTV el 1 de enero, el gobernante optó por respuestas evasivas ante preguntas directas sobre el incidente.
Al ser interrogado sobre si confirmaba o negaba el ataque, el mandatario respondió a Ramonet: «Eso puede ser un tema que conversemos en unos días».
Enfatizó que el sistema defensivo nacional «ha garantizado y garantiza la integridad territorial, la paz del país y el uso y disfrute de todos nuestros territorios».
Aseguró que «nuestro pueblo está seguro y en paz» y mostró disposición al diálogo con Washington.
Lo que no dijo
Maduro no confirmó la ocurrencia del ataque ni lo desmintió de forma explícita. Tampoco detalló daños, ubicaciones o respuestas venezolanas. Evitó condenar directamente la acción como agresión o violación de soberanía, a diferencia de declaraciones previas sobre el despliegue militar estadounidense en el Caribe.
Analistas en redes sociales interpretan el silencio oficial como una estrategia para evitar escalada en un momento de tensión máxima, pues admitir el ataque sin respuesta fuerte proyectaría debilidad interna.
Propuesta de acuerdo contra el narcotráfico
Maduro afirmó que Venezuela está lista para un «acuerdo de combate» contra el narcotráfico «donde quieran y cuando quieran». Extendió la oferta a EEUU y Trump a temas como inversiones petroleras estadounidenses y migración.
El líder chavista insistió en decirle a Estados Unidos que está «listo» para conversar sobre un «acuerdo de combate» al narcotráfico y volvió a negar que en Venezuela se produzca droga.
«Se lo hemos dicho a muchos de sus voceros, que si quieren conversar seriamente de un acuerdo de combate contra el narcotráfico, estamos listos», dijo el mandatario, que iba manejando una camioneta blindada mientras Ramonet lo entrevistaba y su esposa, Cilia Flores, y su ministro de Comunicaciones, Freddy Ñáñez iban de pasajeros.
Maduro dijo que Venezuela tiene un «modelo perfecto» de combate al narcotráfico y añadió que su gobierno destina miles de millones de «recursos» para tener seguridad en los más de 2.200 kilómetros de frontera que comparte con Colombia.
«Pero no hay ninguna colaboración del lado colombiano, así que todo el trabajo lo tenemos que hacer nosotros», añadió, al afirmar que la Fuerza Armada Nacional ha derribado este año 40 aeronaves vinculadas al narcotráfico.
Una sola conversación con Trump
También aprovechó la entrevista para aclarar que ha tenido «una sola conversación» con Trump.
«Ahí estuve viendo especulaciones sobre una segunda conversación. Nosotros hemos tenido (…) una sola conversación. Él me llamó el viernes 21 de noviembre desde la Casa Blanca estaba. Y yo estaba en el Palacio Miraflores», reiteró.
El pasado lunes, Trump aseguró que habló «muy recientemente» con Maduro, pero que la conversación no fue fructífera para rebajar la presión de Washington contra Venezuela.
Con todo, Maduro indicó que en medio de las «amenazas» Venezuela lidera el crecimiento de América Latina.

