Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

miércoles, agosto 13, 2014

UNA GIGANTESCA ARRUGA JUAN USLAR GATHMANN

Un artículo sobre Cuba, aparecido en la última edición de la revista The Economist, ayuda a explicar por qué no terminan de arrancar las reformas que tanto se han anunciado allá; y también, por "retruque", ilustran el enorme problema en el que se encuentra nuestro gobierno a la hora de hacer efectivos tantos anuncios. Igual nuestros ductores ideológicos como sus principales financistas nos encontramos en emergencia, y por las mismas razones. Y ambos buscamos las mismas soluciones en los chinos y en los rusos.

El artículo en referencia habla del nuevo puerto de Mariel, cuyo desarrollo fue financiado con dinero brasilero y que se suponía que iba a ser una zona libre, o enclave capitalista, tal como en su momento lo fue Shenzhen para la revolución capitalista china que inauguró Deng Zhiao Ping en los años 80. En este caso no se ha aprobado aún ninguno de los 23 proyectos de inversión y operación de empresas internacionales; y los obreros que trabajaron en su construcción siguen tan pobres como siempre luego de recibir 10$ al mes como sueldo, lo que les hace esperar con ansiedad la llegada de los turistas cubano-americanos que huyeron de Cuba en 1980 por ese mismo puerto, y que ahora regresan llenos de dólares para gastar.

El caso es que a medida que la economía venezolana cae en crisis por la aplicación de las recetas cubanas y por el despilfarro de su billonario maná petrolero, se le hace imposible seguir financiando y sustentando a un régimen económicamente inviable como el cubano; cosa que hizo desde 1999 y permitió que ese país pudiese revertir las pocas medidas de liberalización económica que se había visto obligado a adoptar luego de la caída del muro de Berlín 10 años antes; y que trajo como consecuencia el famoso "período especial" en el que la gente huía en balsas de esa terrible situación de penuria colectiva.

Ahora de nuevo anuncian un conjunto de reformas de libre mercado que no llegan (incluida su propia unificación cambiaria...), y vemos cómo tratan de entenderse con chinos y rusos en la esperanza de que les saquen de esta situación sin tener que cambiar de sistema económico ni, por supuesto, político.

Aquí, como hemos notado, estamos en presencia de anuncios y contra-anuncios, confesiones de crisis que son seguidas de arengas que las niegan y prometen profundizaciones que todos sabemos que son económicamente imposibles... corriendo la gigantesca arruga.

http://www.talcualdigital.com/

No hay comentarios.:

Publicar un comentario