Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

jueves, septiembre 02, 2010

La campanada / SIMÓN GARCÍA

Una mirada a la superficie de la campaña electoral nos revela que todavía carece de suficiente visibilidad y entusiasmo.

Situación que no bastaría despachar repitiendo que siempre ha ocurrido así en los eventos comiciales distintos a los presidenciales.

Porque el punto es como alterar esa imagen normalizada sobre un día que puede marcar el mediano plazo del país.

Conviene votar por la integración de una Asamblea Nacional que restablezca la autonomía y el equilibrio de unos poderes públicos colonizados por el Ejecutivo Nacional. Pero hay una segunda elección indirecta: avalar o no la imposición de propuestas de país que ya fueron rechazadas en el referendo.

Cada voto definirá dos asuntos: la forma de gobierno y el tipo de sociedad.

A mucha gente le interesa un barajo en la integración de la Asamblea Nacional. Una legislatura balanceada protegerá del cesarismo arbitrario del Ejecutivo. A los ciudadanos les conviene, por ejemplo, una Asamblea que pare el escamoteo de recursos a gobernadores y alcaldes, que haga un control eficaz sobre la administración pública, que no engavete las investigaciones y pueda legislar para contribuir a resolver los problemas sociales.

En este inventario de beneficiarios hay que incluir también a quienes mantienen un apoyo crítico al proceso o a los que desde su interior promueven una evolución distinta a la que traza el sector más empecinado en aplicar el modelo cubano y proclive a despedirse definitivamente de lo que califican como falsa democracia formal.

El objetivo es posible. El débil impacto público de la campaña refleja el agotamiento del proyecto oficialista.

El portaviones está averiado. Una falla que, aunque es estructural, podría ser remendada.

A mantenerlo a flote apunta el ventajismo incorporado en la ley electoral, el diseño de los circuitos y el desempeño del CNE. El PSUV recibirá todos los apoyos como partido/Estado y sus candidatos gozarán de privilegios ilegales.

Pero ni siquiera el refuerzo del ventajismo para el nerviosismo de la cúpula oficialista.

Está perdiendo su razón de ser; mostrándose como una aspiración revolucionaria de palabra y regresiva en los hechos; refutada por operaciones sucias como la de Pudreval; vencida por la ineficacia para resolver problemas vitales; derrotada por la economía que llega a los hogares no como esperanza sino como castigo.

El voto es la forma más eficaz para exigir el cambio de rumbo. Una reacción superior a denunciar en los medios, expresar una protesta en la calle, hacer una huelga o tomar una dependencia.

Hay que encarnar todas esas luchas en un voto que signifique una derrota electoral para los que mandan.

Una contundente campanada para corregir el plan.

Tal Cual digital

No hay comentarios.:

Publicar un comentario