Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

jueves, junio 18, 2009

Igualó a otro grande

Vizquel llega a 2,677 hits, empata a Aparicio entre venezolanos

El campocorto Omar Vizquel de los Rangers de Texas pegó un sencillo en la quinta entrada, igualando a Luis Aparicio como los venezolanos con más hits en la historia de las Grandes Ligas.Vizquel, de 41 años, obtuvo el hit número 2,677 de su carrera en el encuentro del miércoles ante los Astros de Houston. Fue el partido 2,706 en que participa el pelotero, quien está en su 21ra temporada en las ligas mayores.

"Nunca pensé que estaría e una situación como ésta", dijo Vizquel. "Muchos jugadores han venido de nuestro país".

Aparicio conectó 2,677 imparables en 2,601 partidos de 1956 a 1973 con los Medias Blancas de Chicago, Baltimore y Boston.

Vizquel ha ganado 11 veces el Guante de Oro, y sus 2,668 juegos como torpedero ya son un récord en las Grandes Ligas. Ahora se ha convertido en un pelotero que puede curbir varias posiciones en el cuadro y es mentor del novato venezolano Elvis Andrus, de 20 años.
"Yo no podía creer que alguien que empezó como ambidextro a los 20 añpos de edad pudiera lograr algo así", dijo Vizquel. The Associated Press

miércoles, junio 17, 2009

Venas abiertas venezolanas / Juan Uslar Gathmann

Venas abiertas venezolanas / Juan Uslar Gathmann

Una noticia muy interesante ha resultado la propuesta del gobierno de
República Dominicana de pagar con caraotas y turismo la deuda
pendiente por concepto de adquisición de petróleo venezolano. Merece
ser analizada no sólo desde el punto de vista político, sino también
histórico y económico, ya que se repite ante nuestros ojos la misma
política que en el siglo XVII financió con el oro de América el
desarrollo de Inglaterra y Holanda, gracias a la falta de visión del
Reino de España, mientras sus súbditos disfrutaban la fiesta, hasta
que se acabó.

Las venas de Venezuela, abiertas por nuestras propias manos.

La otra razón es porque ilustra bien el resultado de preferir
controlar la producción petrolera para lograr precios altos, cuyos
ingresos "por no hacer nada" o sea por producir poco, van a parar al
Estado quien los distribuye a su mejor entender; uno de cuyos
resultados es justamente este que estamos viendo. En otras palabras,
que ante la posibilidad de multiplicar la producción petrolera
nacional con el concurso de todos en el país (política de principios
de los 90), que compensa los precios bajos con altos volúmenes y
muchísima inversión regional y los empleos que se derivan, se prefirió
lo contrario: Precios altos, baja producción y, en lugar de invertir
el ingreso, se despilfarró a los cuatro vientos.

Específicamente, el gobierno de República Dominicana propone pagar una
parte de la deuda que tiene con Venezuela sembrando unas 7.000
hectáreas de caraotas negras ­en ese país, no en Venezuela­ y
brindando servicios turísticos también en ese país, presumiblemente
para que los venezolanos viajen más para allá y se genere más empleo
en esa nación. Desde el punto de vista dominicano, una solución
positiva porque se generan cosas muy buenas para ellos como inversión
y empleo. En el caso venezolano, en el mejor de los casos, se obtienen
votos favorables en foros desprestigiados como la OEA. A todas luces
un intercambio desigual desde el punto de vista del desarrollo de
ambos países.

Esto, por supuesto, no es la primera vez que lo hacemos y la
"agricultura de puertos" es el resultado visible. Esta vez no es sólo
por la sobrevaloración del bolívar, sino porque no ha funcionado el
experimento socialista y nuestra impedida producción capitalista no
encuentra alternativa, sino en importaciones de producción capitalista
extranjera. Tal Cual

miércoles, junio 03, 2009

Delirio en el Lago de Maracaibo

Tal parece que el gobierno del presidente Chávez decidió de una vez por todas asumir que la lucha es totalmente ideológica. Nos imaginamos que en el Alto Gobierno ya nadie le busca las "lógicas" a las decisiones. Se trata simplemente de adaptarse a la nueva ola de la "revolución". En esta ola se impone sin restricciones todo lo que el pueblo venezolano rechazó en diciembre de 2007, cuando se propuso la reforma de la Constitución. Para muestra un botón.
Desde principios de esta semana las cosas han subido de tono en la Costa Oriental del Lago. Los trabajadores de las empresas expropiadas, hace pocos días como se recordará, decidieron realizar protestas. La razón: argumentan deterioro en las condiciones laborales de 16.000 obreros petroleros que se encontraban en la nómina de 75 empresas expropiadas por el gobierno.
Todo esto sucede a menos de dos semanas de la llamada "toma del Lago de Maracaibo". Quizás con mucha nostalgia, porque se hubiera querido hacer en ambiente más digno de películas de guerra y marina, a plena luz del día y encabezado por el propio Presidente de la República, se procedió a tomar "control" de decenas de empresas que prestaban servicios de todo tipo en la principal industria nacional.
Muchas de estas empresas tenían décadas de experiencia, e incluso muchas de ellas prestaban servicios en áreas de gran complejidad tecnológica.
Pero el "socialismo del siglo XXI" no entiende estas razones. En su visión, el único empleador debe ser el Estado. El trabajo es una "concesión" que se otorga a los ciudadanos que asuman las reglas de juego de la llamada "revolución". Si aceptas a tus gobernantes y le rindes la pleitesía debida, entonces podrás disfrutar de los "beneficios" de todas las empresas públicas que tendremos en el país.
Lo anterior es más fácil decirlo que hacerlo, y menos en una sociedad tan internacionalizada como la venezolana. El gobierno prometió que en un "primer momento" asumiría 8.000 trabajadores. Ahora los trabajadores se quejan de que sólo se ha absorbido a 300 de ellos.
Otros trabajan y no le pagan. A otros les pagan sólo el salario básico.
No queda dudas, entonces. Lo que vimos en vivo y en directo en la llamada "toma del Lago de Maracaibo" no es otra cosa que la manifestación de un gobierno en fase delirante. En máxima expresión de la pérdida de la mínima noción de realidad. No entiende que las complejidades de una industria como la petrolera no pueden atender a caprichos ideológicos. Es muy probable que nadie haya estimado en detalle las consecuencias financieras, técnicas, operativas, que conllevaría la expropiación de tales empresas. Ya muchas de las consecuencias no previstas están allí, en frente de nosotros.
Hay otra fase más grave en este delirio. Tiene que ver con la propia sostenibilidad de la "revolución bonita". No queda ninguna duda de que el gobierno apuesta todo lo que tiene a su carta más preciada: el precio del petróleo. Asume que se puede seguir manteniendo a toda la sociedad, y especialmente la voracidad del gasto público, a través de las exportaciones petroleras.
Si lo anterior es cierto, ¿cómo explicar entonces que sea el propio gobierno quien estimule el temor de las empresas nacionales e internacionales que tienen capacidad para las actividades de producción, exploración y gerencia de la industria? ¿Por qué eliminarlas del mapa a través de las expropiaciones? ¿Por qué ahuyentarlas del país a través de las restricciones a la propiedad? Tal parece que el delirio y el arte de gobernar no se llevan muy bien. MARINO J. GONZÁLEZ R. / Tal Cual