Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

lunes, enero 26, 2009

Descentralizar no es... / Rosa M. Estaba

Descentralizar no es inventar una supra-organización territorial, impuesta por decreto-ley y formada por las recién creadas regiones administrativas y regiones militares que, dibujadas artificiosamente sobre nuestros históricos estados y municipios, tienen como columna unos fabricados ejes de desarrollo territorial.
Descentralizar no es ensamblar, al capricho y bajo la impuesta supra-organización territorial, un sistema federado de ciudades socialistas, mediante la sumatoria indistinta de unas imprecisas ciudades comunales a fundar, reuniendo consejos comunales en comunidades y éstas en comunas, en todos los casos sin considerar la natural base político-territorial.
Descentralizar no es execrar a los soberanamente electos gobernadores y alcaldes, imponiendo leyes que les arrebatan atribuciones, para entregarlas a unas autoridades regionales administrativas y militares, voluntaristamente designadas por el Presidente.
Descentralizar no es que el estado y el municipio pierdan su fundamental condición de unidades político-territoriales, cediendo el primero su conquistada jerarquía de entidad federal, al sistema de ciudades por ensamblar, y el segundo, su enraizado carácter de unidad primaria, a las imprecisas ciudades que se han de implantar.
Descentralizar no es coartar la participación directa y protagónica, abrumando de responsabilidades a organizaciones sociales tuteladas y avasalladas por el poder central para, a espaldas de sus legítimos gobiernos territoriales, presumir de integradores de nuevas formas de autogobierno del poder popular, cuyo destino es la incoherencia y la sustitución del derecho al sufragio, por el "asambleísmo".
Descentralizar no es violar la Constitución Nacional, donde reza: Venezuela es un Estado federal descentralizado, su territorio se divide en estados organizados en municipios, los estados y los municipios -unidad política primaria de la organización nacional- son entidades autónomas, y el derecho al sufragio se ejerce mediante votaciones directas y secretas (Artículos 4, 6, 16, 63, 159, 168).

jueves, enero 22, 2009

¿Dilema o espejismo? / Simón García

Todavía hay dirigentes másenganchados en el guión conflictivo de Chávez que dedicados a fortalecer iniciativas, espacios y prácticas necesarias para renovar la democracia. Lo primero no implica necesariamente lo segundo. Particularmente si quienes libran esas luchas incurren en intolerancias semejantes a las que pretenden combatir.
En medio de una importante decisión sobre si se da luz verde o se frena la obsesión presidencial de perpetuarse en el poder, cabe preguntarse si el prejuicio antichavista continúa operando como contención de los cambios de opinión dentro de los partidarios del proceso. Especialmente si sabemos que la polarización extrema busca, además de intimidar a la oposición, cohesionar y movilizar a ese sector que aunque proclive al Presidente tiende, en situaciones normales, a permanecer en la reserva.
El grito de guerra que devuelve y refuerza la rabia agresiva del otro no favorece la reunificación del país ni el avance hacia una convivencia distinta a la servidumbre al pensamiento único. Crear dos bloques enfrentados a muerte, según la lógica bélica de que el triunfo de uno implica la liquidación del otro, es renunciar a ser alternativos.
Es cierto que en cada hemisferio de esa Venezuela de los dos 40% existe un lecho de roca que mezcla convicciones y fanatismos.
La validez y legitimidad del otro no toma más campo porque lo obstruye una jungla de ataques prefabricados. Pero en el conjunto subsiste el substrato democrático suficiente para aceptar que pensar distinto no es razón para perder derechos. La división pasará a ser separación menos tajante cuando ambas partes sean capaces de redescubrir que en la otra hay aspectos positivos.
No es casual que la comunicación se esté restableciendo desde las bases. Allí la mayoría comparte problemas que afectan a todos por igual y demanda soluciones basadas en beneficios comunes. Se permea entonces una atmósfera receptiva, una apertura al intercambio de razones y al examen de lo que justifica el punto de vista contrario.
No se trata de ninismos o buenos modales cívicos. La difusión de este clima es lo que intenta bloquear y hacer desaparecer el actual discurso presidencial. Su objetivo es quebrar el consenso social implícito en el arco variado de rechazo y disgusto que suscita la idea de reelección continua. Más en un país mayoritariamente más joven y culturalmente acostumbrado a la rotación de los cargos como se practica tan naturalmente en el movimiento estudiantil.
Ayudar a que este debate se propague en la acera de enfrente es imprescindible para pasar de enemigos a adversarios. Indispensable para romper el cerco que convierte ideas en delitos y toda propuesta distinta a la oficial en traición.
La sociedad de todos no prosperará sin intercambios mínimos y dentro de la obediencia a normas imperativas como la Constitución Nacional. Ni lo uno ni lo otro lo ha querido hasta ahora el Presidente. ¿Lo desea efectivamente toda la oposición?

martes, enero 20, 2009

Cuidado con pisar peines / SIMÓN BOCCANEGRA

¡Quién iba a decir que este mismo chafarote militar que pedía echarle "gas del bueno" a los estudiantes, y que les "metieran la ballena", es el mismo tipo que hace unos pocos años, cuando el alcalde Peña ordenó disolver una manifestación con los chorros de agua de la ballena, exclamó a través de la televisión: "¡No le echen agua al pueblo!" Chacumbele se nos ha vuelto un reaccionario de tomo y lomo. Ya es un Ño Pernalete cualquiera, un jefe civil gomero. Lo que le falta es revivir aquella famosa "Ley Lara", de los tiempos de López Contreras, con base en la cual se reprimían las manifestaciones populares. ¡Dígame esa ridiculez de responsabilizar a las autoridades universitarias por la conducta de los estudiantes! A Chacumbele se le está saliendo el talante cavernícola que hasta ahora, mal que bien, lograba disimular. Sin embargo, este discurso, tan brutal como atrasado, tiene consecuencias. Por ahí anda desatada La Piedrita lanzando bombas lacrimógenas en la UCV, en la Nunciatura, en la casa de Marcel Granier; los inefables "desconocidos" (que todo el mundo conoce) le quemaron el carro a Ricardo Sánchez, presidente de la FCU de la Universidad Central; las huestes de Lina Ron tomaron la Alcaldía Metropolitana. Todos estos actos "heroicos" son típicos de los que son "guapos" cuando se saben apoyados e impunes. Es el "heroísmo" de los "ton-ton macoutes" de Papa Doc Duvalier. ¿Cómo es posible que una institución pública como la Alcaldía Metropolitana sea tomada por los becarios de Juan Barreto y el Ministerio del Interior, que controla todas las policías de Caracas, se haga el loco? Todo esto, sin embargo, tiene que ver con el referéndum. Es parte de la campaña electoral de Chacumbele. Por un lado, criminaliza la normal actividad electoral de la oposición ­repartir volantes es un delito­, y por el otro apoya su propia campaña en el delito intimidatorio. Pero, ¡cuidado con pisar los peines! Dar la cara con firmeza y sin miedo no excluye sino que supone la serenidad. Tal Cual digital

viernes, enero 09, 2009

SIMÓN BOCCANEGRA / Más razones para votar NO

Una de las razones más poderosas para negar la reelección indefinida la proporcionó el propio Chacumbele cuando aseveraba el miércoles pasado que "él", el propio, considera que "debo quedarme por lo menos diez años más" y que "yo siento que realmente no es tiempo para yo retirarme". "En 2019, ya veremos", nos concede graciosamente Su Alteza Real, porque sólo entonces consideraría si todavía necesita diez añitos más. El ensoberbecimiento y la vanidad de este hombre son realmente patológicos. A una persona que puede hablar en estos términos, pensando que puede decidir el destino de un país según lo que "siente", como si sus "sentimientos" fueran los de Dios, no se le puede admitir la reelección indefinida. En ese "sentimiento" no hay ninguna otra cosa que la lujuria del poder. Se acostumbró a mandar, como advertía Bolívar frente a los peligros de la perpetuación del gobierno. Adicionalmente, Bolívar señalaba que el otro peligro de la perpetuidad en el mando supremo era el de que "el pueblo se acostumbra a obedecer". Visión larga la de El Libertador. Basta con fijarse en la mansedumbre servil con la cual los sigüises de Chacumbele acogen cada una de sus cabriolas políticas, así como sus cambios de humor y de línea, para percibir sin mayor dificultad que ya son presas del síndrome de la costumbre de obedecer.

Sí, mi amo; lo que Usted diga, mi amo. Parecieran regodearse en su propio envilecimiento, aceptando, hasta con indiferencia, como si de banalidades se tratara, la impiedad de un tipo que los hace coger de un lado para otro sin siquiera molestarse en discutirlo previamente. El papelón que hacen es ya la costumbre de obedecer. Que tamaña degradación y pérdida de autoestima pudiera extenderse a toda la nación sería terrible. Por eso hay que votar NO.

jueves, enero 08, 2009

La enmienda como fraude / Heinz R. Sonntag

Según el Diccionario Ideológico de la Lengua Española de Julio Casares (Real Academia), fraude es un “engaño, (una) acción contraria a la verdad o la rectitud, de que resulta perjuicio para otro”. Esta definición permite un conjunto de aproximaciones al significado de la enmienda que nos ha propuesto el Führer sobre su reelección permanente e infinita, según su último aviso “hasta el año 2030”. ¡Veamos!

Un primer engaño se refiere a todos los venezolanos y consiste en el argumento, ampliamente usado por el mismo y sus adlateres, que la permanencia de su régimen de la “Revolución Bolivariana”, alias “socialismo del siglo XXI”, alias “socialismo Bolivariano”, depende exclusivamente de él. Esto es: él solo encarna el pueblo, es más: es el pueblo soberano. Aquí Chávez le falta a la más elemental verdad: un régimen pretendidamente “participativo y protagónico” abarca a todos los miembros que vivimos bajo el mismo y constituimos un todo diverso y heterogéneo, nunca un todo único y homogéneo. El concepto de pueblo es una metáfora que hace referencia a un hecho jurídico: el Estado. Dentro del Estado, la diversidad y la heterogeneidad se manifiestan en la presencia activa de los ciudadanos, quienes, al menos en los tiempos modernos, sostienen opiniones y puntos de vista diferentes y hasta contrarios respecto de una gran cantidad de lo que llamaba Emile Durkheim “los hechos sociales”. Esta diversidad nunca puede ser transformada en un bloque; hasta en los regimenes totalitarios sigue vigente y valida, aunque bajo la forma del “exilio interno”, pues es una condición de la naturaleza humana. Por consiguiente, la permanencia por tiempo infinito y continuo de una persona a la cabeza del Estado y de su gobierno es contra naturam porque implica la eliminación de la diversidad y la heterogeneidad de los ciudadanos, pues significa la sumisión de éstos a la voluntad, las órdenes y los caprichos de esa persona. En este sentido, la enmienda es una acción contraria a la verdad.

Segundo, también es una acción contraria a la rectitud. El Diccionario define lo recto como el “derecho que no se tuerce a un lado ni a otro”. Si una sola persona pretende mantenerse continua e infinitamente en el poder, entendido como sistema de disciplina en el sentido de Max Weber (“oportunidad de encontrar obediencia inmediata, automática y esquemática para una orden en una multitud de seres humanos”), tuerce el derecho a un lado, en este caso al de sus ideas y proyectos. Ello implica la desaparición de la justicia en tanto que “virtud que inclina a dar a cada uno lo que le pertenece” (Diccionario).

Pero la enmienda es igualmente un fraude en el sentido de que resulta perjuicio para otros. Y ello se manifiesta en el hecho de que, en el caso de que se la apruebe, les quita a otros la oportunidad de aspirar a, o luchar por, conquistar una posición de poder en la sociedad, sea la más alta de la jefatura del Estado y gobierno u otra dentro de la sociedad. La primera posibilidad está excluida porque esa posición ya está ocupada continua e infinitamente. La segunda porque él que la tiene no permite el ascenso de otros que no coinciden con sus ideas y proyectos. Un buen ejemplo lo constituye la selección de los candidatos para gobernadores, alcaldes y ediles en las elecciones del 23N: las elecciones “de base” dentro del PSUV fueron manipuladas por el presidente del mismo, esto es: el Presidente de la Republica, para que salieran sus candidatos.

Tengo la convicción que reflexiones muy similares a las aquí presentadas movieron también a Simon Bolívar para expresar sus famosas frases en Angostura el 15 de febrero de 1815.

Por lo anterior, la única respuesta al Führer en el referéndum sobre su propuesta de enmienda debe ser NO, so peligro que la Venezuela republicana, democrática y pacifica desaparezca para siempre. Tal Cual digital.com

martes, enero 06, 2009

AMARGO DE ANGOSTURA

La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente. Simón Bolívar Discurso de Angostura 15 de febrero de 1819 La honrosa lección que me ha dejado el héroe ciudadano, el padre de la gran República Americana no debe ser inútil para nosotros. El pueblo quiso nombrarlo nuevamente para la Suprema Magistratura; generosamente mostró el peligro de continuar indefinidamente el poder público en manos de un ciudadano y tan sublime lección me dice lo que debo hacer. Simón Bolívar Carta al presidente del Senado de Colombia 4 de junio de 1.826