
Desde este blog, compartiremos los temas mas importantes, en esta era globalizada.
Republica del Zulia
Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.
jueves, diciembre 18, 2008
miércoles, diciembre 17, 2008
Magdalena, 4 de junio de 1.826 / SIMON BOLIVAR

Exmo. Señor Presidente del Senado de Colombia.
Señor:
Me ha sido tan honrosa como satisfactoria la recepción del despacho de V.E. en que me participa que las elecciones para la Presidencia de la República, habían recaido en mi, y que el Congreso, animado de los sentimientos del pueblo, había repetido la expresión de la voluntad general.
Inútil sería expresar la emoción..por la bondad de Colombia…y hasta mis deseos ¿pero no me será lícito rechazar con reverente sumisión a la República, un decreto popular que viola de hecho su propia voluntad, la Ley Fundamental?
La Constitución no quiere que un ciudadano rija la nación por mas de ocho años; ya la he mandado catorce en medio de la guerra y la revolución; entre las leyes y la dictadura. Mi horrible profesión militar me ha obligado a formarme una conciencia de soldado, un brazo fuerte que no puede manejar el Bastón sino la espada. El hábito de la guerra,…me han puesto fuera del mando civil. Lo digo con rubor, más debo confesarlo.
Además…la honrosa lección que me ha dejado el héroe ciudadano, el padre de la gran República Americana no debe ser inútil para nosotros. El pueblo quiso nombrarlo nuevamente para la Suprema Magistratura; generosamente mostró el peligro…de continuar indefinidamente el poder público en manos de un ciudadano…y tan sublime lección me dice lo que debo hacer…
Yo no puedo mandar más, Exmo. Señor, la República Colombiana; mi gloria me lo prohíbe y la libertad de Colombia me lo ordena. Sírvase V.E. ser el órgano para trasmitir al Congreso de la Nación mi respetuosa negativa….
De todos modos y en todos casos, Colombia debe contarme siempre en sus filas…para defender sus leyes…Mi consideración y profundo respeto. Noticiero Digital
Señor:
Me ha sido tan honrosa como satisfactoria la recepción del despacho de V.E. en que me participa que las elecciones para la Presidencia de la República, habían recaido en mi, y que el Congreso, animado de los sentimientos del pueblo, había repetido la expresión de la voluntad general.
Inútil sería expresar la emoción..por la bondad de Colombia…y hasta mis deseos ¿pero no me será lícito rechazar con reverente sumisión a la República, un decreto popular que viola de hecho su propia voluntad, la Ley Fundamental?
La Constitución no quiere que un ciudadano rija la nación por mas de ocho años; ya la he mandado catorce en medio de la guerra y la revolución; entre las leyes y la dictadura. Mi horrible profesión militar me ha obligado a formarme una conciencia de soldado, un brazo fuerte que no puede manejar el Bastón sino la espada. El hábito de la guerra,…me han puesto fuera del mando civil. Lo digo con rubor, más debo confesarlo.
Además…la honrosa lección que me ha dejado el héroe ciudadano, el padre de la gran República Americana no debe ser inútil para nosotros. El pueblo quiso nombrarlo nuevamente para la Suprema Magistratura; generosamente mostró el peligro…de continuar indefinidamente el poder público en manos de un ciudadano…y tan sublime lección me dice lo que debo hacer…
Yo no puedo mandar más, Exmo. Señor, la República Colombiana; mi gloria me lo prohíbe y la libertad de Colombia me lo ordena. Sírvase V.E. ser el órgano para trasmitir al Congreso de la Nación mi respetuosa negativa….
De todos modos y en todos casos, Colombia debe contarme siempre en sus filas…para defender sus leyes…Mi consideración y profundo respeto. Noticiero Digital
martes, diciembre 16, 2008
El Zulia y la Descentralización III / Dr. Angel Lombardi
Con el advenimiento de la economía petrolera del siglo XX y el régimen andino el centralismo, se acentúa aunque en el lenguaje se siguiera insistiendo en la idea de los principios federales hasta llegar a la contradicción extrema de identificarnos en otra dictadura centralista, con la irónica denominación de Estados Unidos de Venezuela. En la segunda mitad del siglo XX, gracias a los cambios socio-culturales operados en el país durante más de medio siglo de economía petrolera, se fue posibilitando y viabilizando un proyecto de sociedad moderna que permite empezar a cuestionar de manera racional el cada vez más anacrónico e ineficiente modelo centralista, así es como de una manera tímida y con reticencia y resistencia política de los representantes del poder de la época se fue introduciendo y desarrollando la idea de un necesario e inevitable proceso de descentralización a partir de la creciente importancia demográfica y económica que iban adquiriendo las regiones. Tanto en Guayana como en el Centro, así como en Oriente y Occidente, iba naciendo un nuevo país pujante, progresista y desde sus “especificidades” regionales y locales iban asumiendo un protagonismo creciente en todos los órdenes de la vida nacional. Constitucionalmente se empezó a discutir al tema en 1947, en 1961 y en 1999 y así fue como en los últimas Constituciones aludidas se empiezan a asumir declaraciones y decisiones en la dirección de una descentralización efectiva, siendo quizás la iniciativa, más importante la que fragua a partir de los estudios de la COPRE (Comisión Presidencial para la Reformas del Estado, creada en 1984) y como fue la elección directa de Alcaldes y Gobernadores en 1989.Con todas sus limitaciones y desviaciones ha sido el ensayo más exitoso en materia de descentralización y valorización política de las regiones. La Ley de Descentralización, Delimitación y Transferencia de Competencias del Poder Público, fue una iniciativa legislativa por consenso parlamentario, no sin cierta reticencia del poder político de la época impulsado, sin lugar a dudas, por la situación de crisis nacional que vivíamos en la década de los 80 del siglo pasado, y cuyos hitos más visibles fueron el Viernes Negro de febrero de 1983 y el llamado “Caracazo” de 1989. Por primera vez de manera efectiva se le ponía limites al exacerbado presidencialismo venezolano y por primera vez de manera legal y orgánica se empezaba a reorientar, dentro del presupuesto nacional recursos de la regiones, “devueltos” a las propias regiones, administrados y gerenciados desde ellas mismas, gracias al FIDES (1993, Fondo Intergubernamental para la Descentralización) y a las asignaciones Económicas Especiales (1996). Analitica.com
Bolívar contra Chacumbele
Chacumbele de pronto tropezó con Simón Bolívar. Le salió un fantasma con el cual no contaba: el Bolívar del Congreso de Angostura, el republicano. Chacumbele se ha vuelto un ocho tratando de explicarles a sus fieles que Bolívar no dijo lo que dijo sino todo lo contrario. De pronto, el Gran Manipulador descubre que El Libertador tenía un contexto histórico y que no se le debe citar sacando sus palabras de ese marco –que es, por lo demás, lo que Chacumbele tiene diez años haciendo, citando a Bolívar fuera de contexto, manipulando sus frases e incluso poniendo en su boca palabras que nunca dijo, totalmente inventadas por él–. El caso es, sin embargo, que el Bolívar de Angostura, el del rechazo al poder perpetuo, estaba, ciertamente, dentro de un contexto histórico determinado, moldeado por los grandes hitos de la democracia liberal norteamericana y por los alcances republicanos, democráticos e igualitarios de la Revolución Francesa, pero ese contexto no ha muerto. Sigue vivo. Gente como Chacumbele, con su obsesión autoritaria y antidemocrática, lo mantiene vigente. Cuando en 1951 los gringos enmendaron su Constitución, limitando a una sola la reelección de sus presidentes, después de las cuatro consecutivas de Roosevelt, no hicieron sino retomar los conceptos de Bolívar, percibiendo los peligros de autoritarismo –e incluso dictatoriales– que había en "la continuidad de la autoridad en un mismo individuo" porque ella "ha sido el término de los gobiernos democráticos". Lo mismo se puede decir de todos los países latinoamericanos, que con su historia de dictaduras, se cuidan hoy de negar toda reelección o limitarla a una sola. El contexto del Bolívar de Angostura es el mismo de la Venezuela de hoy: la batalla eterna entre las pulsiones autoritarias, autocráticas y militaristas –tan presentes en la gestión de Chacumbele– y la vigilancia insomne que es el precio de la libertad. Los venezolanos de hoy, como los de 1819, "deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente". Qué vainazo le ha echado Don Simón a Su Majestad Hugo I. SIMÓN BOCCANEGRAdomingo, diciembre 14, 2008
Falleció Gaston Parra L
El presidente del Banco Central de Venezuela, Gastón Parra Luzardo, falleció este domingo en el Hospital Clínicas Caracas, luego de una larga y penosa enfermedad. Sus restos serán velados en los espacios culturales del BCV.Gastón Luis Parra Luzardo asumió la presidencia del Banco Central de Venezuela el 31 de enero de 2005.
Nació en Maracaibo, Estado Zulia, el 21 de junio de 1933. Se graduó se economista de la Universidad del Zulia, en 1963; y fue Doctor Honoris Causa de la Universidad del Zulia, (1999), Doctor Honoris Causa de la Universidad Simón Bolívar, Colombia (1987), Doctor Honoris Causa de la Universidad del Atlántico, Colombia (1971), Profesor Titular de La Universidad del Zulia .
Antes de ejercer el máximo cargo en el BCV, Parra Luzardo se desempeñó como primer vicepresidente gerente de la institución entre los años 2000 y 2005. También fue presidente de Petróleos de Venezuela hasta 2002. Globovision.com
martes, diciembre 09, 2008
El Zulia y la Descentralización II / Dr. Angel Lombardi
En Venezuela no creemos en modelos “endógenos” aislacionista y regresivos que pretenden retrotraernos a estadios rurales de falsos paraísos perdidos y mundos míticos inexistentes, de raíces indígenas, pretendidamente virginales, profanados por unos “bárbaros” venidos de otros lugares, para aprovecharse y explotarlos. Esa es una mitología interesada, pero no historia real, que permitiría un abordaje mucho más definido de identificación de un fecundo proceso de mestizaje de pueblos y cultura no exento de agresividad y violencia. Un pueblo, una sociedad no puede renegar de sus raíces y de hecho se nutre de ellas, pero igualmente cierto es que se nutre de otros pueblos y otras culturas que van creando el país que somos, en permanente evolución socio-cultural, nuestra identidad es lo que fuimos, lo que somos y lo mas importante es lo que vamos “siendo”. La “especificidad” zuliana siempre la hemos asumido como un componente de la nacionalidad venezolana, lo que ha permitido desarrollar una aguda e importante conciencia colectiva de “región”, con derecho progresivo y creciente a una “autonomía” entendida y asumida en sentido moderno y no feudal.
El Zulia como un colectivo y expresado a través de unas instituciones, se ha ido preparando para el “autogobierno” en el sentido constitucional de un federalismo concurrente de corte moderno y progresista.
El drama histórico de todo esto y que afecta a todo el país, es que hemos sido como república, desde nuestras primeras Constituciones, declarativamente federales pero en la práctica, férreamente centralistas. Hemos padecido en la República de un nominalismo jurídico, que por un lado nos declarábamos federales mientras acentuábamos el centralismo, en el marco de un proceso político condicionado por una realidad geográfica, de un país incomunicado y poco poblado; de institucionalidad precaria y bordeando siempre la anarquía y la anomia social. En estas circunstancias, el “caudillo” se convierte prácticamente en el único elemento cohesionador de una realidad nacional bárbara y levantisca, que le permitió decir a uno de nuestros tiranos que Venezuela era como un cuero seco por un lado “pisado” y por el otro “alzado”, sin tregua ni respiro para la cultura y el proceso civilizatorio.
De esta realidad se benefició la ciudad capital, desde la cual se gobernaba y des-gobernaba el país. Primero fue la rivalidad entre Caracas y Valencia después con la guerra federal en nombre del federalismo, se acentúo el centralismo como dijera Antonio Leocadio Guzmán, con su proverbial cinismo: que ellos eran federales porque sus enemigos se declaraban centralistas de lo contrario sería a la inversa. Todo el siglo XIX vivimos esta tragedia de violencia y pobreza de un país invertebrado. Analitica.com
El Zulia como un colectivo y expresado a través de unas instituciones, se ha ido preparando para el “autogobierno” en el sentido constitucional de un federalismo concurrente de corte moderno y progresista.
El drama histórico de todo esto y que afecta a todo el país, es que hemos sido como república, desde nuestras primeras Constituciones, declarativamente federales pero en la práctica, férreamente centralistas. Hemos padecido en la República de un nominalismo jurídico, que por un lado nos declarábamos federales mientras acentuábamos el centralismo, en el marco de un proceso político condicionado por una realidad geográfica, de un país incomunicado y poco poblado; de institucionalidad precaria y bordeando siempre la anarquía y la anomia social. En estas circunstancias, el “caudillo” se convierte prácticamente en el único elemento cohesionador de una realidad nacional bárbara y levantisca, que le permitió decir a uno de nuestros tiranos que Venezuela era como un cuero seco por un lado “pisado” y por el otro “alzado”, sin tregua ni respiro para la cultura y el proceso civilizatorio.
De esta realidad se benefició la ciudad capital, desde la cual se gobernaba y des-gobernaba el país. Primero fue la rivalidad entre Caracas y Valencia después con la guerra federal en nombre del federalismo, se acentúo el centralismo como dijera Antonio Leocadio Guzmán, con su proverbial cinismo: que ellos eran federales porque sus enemigos se declaraban centralistas de lo contrario sería a la inversa. Todo el siglo XIX vivimos esta tragedia de violencia y pobreza de un país invertebrado. Analitica.com
jueves, diciembre 04, 2008
Venezuela es de todos / Luis Ugalde
“Ahora Venezuela es de todos” fue uno de los lemas más exitosos del chavismo hace unos años. Pero ahora henchido de poder Chávez se empeñó en proclamar amenazadoramente que Venezuela es suya y perros traidores o vendidos al Imperio quienes no lo acepten. A pesar de la brutalidad de la campaña electoral, con el ventajismo más desvergonzado y anticonstitucional, y el uso descarado de recursos públicos para el soborno y la amenaza, el resultado electoral fue muy bueno para Venezuela, pues dice con claridad que este país no es de un caporal, ni de un partido, ni de los militares, sino que es de todos. Los resultados demuestran que no fue derrotada la mayoría de los candidatos oficialistas, sino la pretensión de Chávez de pulverizar, desaparecer del mapa a los adversarios políticos, imponerse con los tanques en la calle, meter presos a los opositores y perpetuarse en el poder. No son los MCS europeos y norteamericanos quienes lo hacen autócrata –como afirma angustiado–, sino las barbaridades amenazantes que dice él mismo y que son transmitidas por los medios. La mayoría de sus seguidores y el mundo se horrorizan con cada cadena de insultos, descalificaciones, amenazas, abusos de poder y de dinero público.El resultado electoral no fue malo para Chávez, pero sí para sus confesadas pretensiones autocráticas. Había dicho que perder tres gobernaciones ya sería una derrota para el Gobierno; por eso perder cinco grandes y la Alcaldía Mayor de Caracas, es una bofetada contra la concentración del poder y una esperanza para la democracia. Chávez obtuvo la mitad de los votos venezolanos, bueno para gobernar, pero no para perpetuarse en el poder concentrado. Por eso se sintieron derrotados; sin chantajes, compras y amenazas, quedaría en 30 o 35%, que es mucho.
Venezuela demostró que es más sabia que su Presidente y que quiere vivir en paz, elegir a los mejores de diversos colores para lograr la justicia social y el desarrollo, sin perder las libertades y el espíritu de tolerancia. Hay buena base para construir con todos una sociedad democrática y social y para resistir las obvias intenciones de volver a la carga con propuestas anticonstitucionales de concentración de poder y de perpetuación personal.
Sería bueno que el Presidente se sumara a la construcción de la alternativa democrática, pero no parece probable. Le quedan cuatro años de gobierno y el país exige que sean muy distintos de lo que fue su insensata y agresiva campaña. Con la crisis socioeconómica mundial y nacional y el revés electoral, es el Gobierno quien más necesita de diálogo y reconciliación para una gestión aceptable. El Presidente debe repetirse, por activa y por pasiva que “ahora Venezuela es de todos” y sólo trabajando juntos todos podemos salir adelante en esta etapa final de su larga presidencia (14 años).
No es menos exigente el reto para los políticos democráticos. A la vista están sus triunfos como premios a los aciertos político-electorales, pero también el castigo a la irresponsabilidad e inmadurez de muchos.
Venezuela necesita paz, diálogo y reconciliación en torno a una alternativa social poderosa en el grave vacío actual. El Gobierno no puede continuar ajeno ni opuesto a esta alternativa y los demócratas opositores tienen que contar con éste como una realidad en los próximos años. Una alternativa para todos en situación tan compleja requiere sin duda el concurso de expertos. Pero principalmente requiere que estos y los líderes políticos oigan el clamor de los venezolanos, especialmente de los que viven social o políticamente excluidos: cientos de miles en exilio exterior y millones en exilio interior, ocultos para no perder su empleo o la posibilidad de desarrollar sus iniciativas culturales, educativas o empresariales, autónomas del Gobierno; y también excluidos arbitraria y brutalmente son los centenares de inhabilitados y presos políticos sin sentencia.
Juntos, y sólo juntos, podremos afrontar la muy dura situación del año 2009 e ir madurando alternativas viables y experiencias exitosas de gestión en alcaldías y gobernaciones.
Ahora Venezuela es de todos, no es roja rojita, sino multicolor y su esperanza sólo es viable con el concurso de todos, como se demostró en la brillante jornada electoral del 23 de noviembre. Analitica.com
martes, diciembre 02, 2008
El Zulia y la Descentralización I / Dr. Angel Lombardi
La revista SIC hace aproximadamente 30 años, me solicitó un trabajo para ser publicado sobre la especificidad del Zulia; porqué somos una región con ciertas particularidades, cultivada por lo demás. Mi respuesta en aquel entonces, trató de sustentarse, como era lógico, en razones de carácter antropológico – culturales; nuestro particular mezclaje étnico y cultural, nuestra irrenunciable geografía, particularizada por nuestro lago y una historia económica y política, que de alguna manera nos singulariza y ubica en una geopolítica determinada, tanto en lo nacional como en lo internacional y particularmente en relación a Colombia y el Caribe. Llegamos tarde a la independencia y hay razones para explicarlo, hemos estado siempre muy lejos de la capital, apenas hace 40 años se construyó el puente sobre el lago y un poco después se trazaron las “carreteras” que nos unían al resto del país, por el oeste y con Colombia. Maracaibo y el Zulia, han “padecido” de insularidad y extrañamiento con respecto al resto del país, todo ello cambió radicalmente con la “llegada” del petróleo pero lo que nunca cambió fue el “centralismo caraqueño” y la obcecada negación de una realidad “federal” de la República, a pesar de muchas y reiteradas declaraciones constitucionales, al respecto Venezuela o mejor el poder central, siempre ha sido centralista, y en épocas dictatoriales, en grado superlativo.
Maracaibo y el Zulia han sido particularmente sensibles a todo esto. En consecuencia siempre hemos formado parte de los planteamientos e iniciativas, que permitan avanzar en la “descentralización” y la autonomía federal, convencidos como estamos que el mejor modelo de gobierno, es el que toma en cuenta de manera adecuada y legal la realidad económica, social y cultural de cada región en la línea de un “federalismo cooperativo” sustentado en los principios de la subsidiaridad y complementaridad.
El país es uno sólo pero igualmente, múltiple y diverso en sus estructuras culturales y sociales; de allí que es injusto con los zulianos, acusarnos, de manera interesada de separatistas, lo que queremos es representación y participación adecuada en aquellas decisiones que afecten nuestros legítimos intereses locales y regionales, dentro del marco de una nacionalidad inclusiva y no discriminatoria.
Queremos formar parte de un proyecto-país que respete la diversidad, el pluralismo y ayudar a generar, gestionar un modelo de desarrollo sobre los parámetros racionales de la modernidad. Analitica.com
Maracaibo y el Zulia han sido particularmente sensibles a todo esto. En consecuencia siempre hemos formado parte de los planteamientos e iniciativas, que permitan avanzar en la “descentralización” y la autonomía federal, convencidos como estamos que el mejor modelo de gobierno, es el que toma en cuenta de manera adecuada y legal la realidad económica, social y cultural de cada región en la línea de un “federalismo cooperativo” sustentado en los principios de la subsidiaridad y complementaridad.
El país es uno sólo pero igualmente, múltiple y diverso en sus estructuras culturales y sociales; de allí que es injusto con los zulianos, acusarnos, de manera interesada de separatistas, lo que queremos es representación y participación adecuada en aquellas decisiones que afecten nuestros legítimos intereses locales y regionales, dentro del marco de una nacionalidad inclusiva y no discriminatoria.
Queremos formar parte de un proyecto-país que respete la diversidad, el pluralismo y ayudar a generar, gestionar un modelo de desarrollo sobre los parámetros racionales de la modernidad. Analitica.com
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