Republica del Zulia

Julio Portillo: Necesitamos entonces promover el regionalismo como protesta al excesivo centralismo en todos los órdenes. Tenemos que despertar la conciencia política de la provincia.

jueves, diciembre 13, 2007

El frenazo / Simón García

S e pararon los motores. Se atascaron las ruedas del cambio de Constitución y las leyes habilitantes. Al gobierno le será más difícil hacer girar la otra rueda, la de la h mayúscula, en dirección al socialismo autoritario. El gobierno no pudo legitimar su visión sobre el Estado, la economía y la sociedad. Ahora, el frenazo popular que lo detuvo desatará sus fuerzas de tracción: entre los que aceptan los resultados y los que quieren vulnerarlos; entre quienes desean diálogo y los que piden represalias; los que exigen solucionar problemas y los que convocan a los combates del pasado.

No sólo fue rechazado un proyecto. El Presidente, que suplantó la reforma por una decisión sobre su persona, sufrió una doble derrota política. La cual aceptó. A manotazos, imprecaciones y cavilaciones que permitieran revirar.

El Presidente no trabajará voluntariamente por la reconciliación. Acentuará su resolución de ser líder de una parte del país. Armará nuevos teatros de polarización. Inevitablemente su línea, excluyente y agresora, generará nuevos conflictos internos en su campo y profundizará las deformaciones del proceso: el culto a su propia persona, la concentración del mando, la eliminación del debate y de la disidencia, la corrupción de la nueva clase y el manejo de una agenda que no incluye temas como el combate a la inseguridad, al costo de la vida o la escasez entre sus prioridades. El delirio "revolucionario" no deja lugar para nimiedades.

El poder se abroga una encarnación de la voluntad popular que ni tuvo en las elecciones parlamentarias ni alcanzó en este Referendo. Tiene un significativo sostén electoral que merece reconocimiento y atención. Pero no cuenta con un certificado de mayoría, ni es invencible.

La base popular de la V República piensa distinto a la oligarquía revolucionaria. Los puntos de vista que adquirieron relevancia pública con la posición de la Conferencia Episcopal; la labor de los medios independientes de producción de opinión pública; las declaraciones de Baduel, de Marisabel, del padre Palmar o la altiva contestación de los militantes y dirigentes de Podemos son un patrimonio cívico colectivo, una conciencia crítica en expansión.

Allí nacen los espacios inmediatos para la convivencia, la solidaridad y una reconciliación para preservar la vida privada, familiar y social. Mejor si el gobierno alienta la unidad como coherencia plural de la nación.

Recobrada la confianza en el voto, refrescada la esperanza gracias a la rebeldía estudiantil, rebajada la desconfianza hacia los partidos surgen condiciones para recrear alternativas de más justicia social, mejor calidad de vida y genuina libertad. El país, aliviado, celebra que frenó la fuga hacia el abismo. Tal Cual digital

miércoles, diciembre 05, 2007

Quédate Chávez (por un ratico) / Oscar García mendoza

Ahora la prensa internacional y muchísimos medios nacionales, con la mejor de las razones y de las intenciones, le piden al presidente golpista que se vaya. Lo hacen pues comprenden que está causando daños nacionales e internacionales inconmensurables. Tienen razón pero debe pedírseles un poco de paciencia. La permanencia en el poder del presidente golpista es necesaria por un tiempito. No mucho, sin duda, porque sería suicida para la población, pero sí lo suficiente para que las desastrosas consecuencias de su incompetencia, irresponsabilidad y falta de patriotismo sean evidentes para todos.

El caos en la infraestructura, el desastre en la educación, la delincuencia e inseguridad, la desnutrición, la inflación y la escasez, pero sobre todo la desunión entre los venezolanos. La manera criminal del manejo de los inmensos recursos petroleros, la manera soberbia de creer que todo es suyo, especialmente nuestros destinos, han sido elementos que lo han llevado a la derrota que no todos han comprendido en su integridad. Por ello es que, cínica e irresponsablemente, pido este ratico para el presidente golpista. Para que no quede nadie que no comprenda y entienda el mal que ha causado. Una vez que pase el ratico y que se vaya, el compromiso de todos los venezolanos es reconstruir el país. No será fácil, pero tenemos acumulados años de frustraciones y de energías que nos dispondrán para el enorme operativo "Reconstruyamos al País" y así, cuanto antes, dejar esta tragedia en el pasado olvidándola como a la peor de las pesadillas.

P.D.  A los "empresarios venezolanos chavistas": Cumplir la voluntad popular es obligación. Para ganar más hay que trabajar más. 1) Si tienen empresas, trabajen en ellas. 2) Hablen menos y dediquen menos tiempo al lobby y a la adulación. El Universal.com

martes, diciembre 04, 2007

Armando Durán, el profeta

Armando Durán es un tipo a quien casi nunca leo -a pesar de que escribe bien, debe reconocerse-, porque su opinión política recuerda mucho la de un niño de siete años, y por tanto es irrelevante. Es de los que creen sabérselas todas, de quienes consideran a aquellos que no comparten sus opiniones como unos ingenuos, unos tontos o unos vendidos. Intelectualmente arrogante, tiene, alguna gente que lo cree un gurú, una combinación de Maquiavelo con Raymond Aron. Para estos voy a transcribir un párrafo de su columna de ayer en El Nacional, porque es una muestra del habitual desenfoque de sus análisis y de la frivolidad que caracteriza a este opositor de cafetín. Escribió Durán: "¿Le cabe a alguien en la cabeza la imagen de Tibisay Lucena anunciándole así como así al país y al mundo, en cadena de radio y televisión, una derrota electoral de Hugo Chávez?" Más adelante, suelta otra predicción:"No existe razón alguna para que Chávez reconozca la validez de ninguna consulta electoral ni la eventual victoria de sus adversarios". No se trata, sin embargo, de meras predicciones fallidas, en las cuales cualquiera puede incurrir. No, es que, aunque ustedes no lo crean, el hombre no entiende nada de política. Las complejidades de ésta se le escapan, nubladas por sus prejuicios y sus apreciaciones infantiles, escritas, eso, sí, con limpia prosa. Una manera de no equivocarse en política es hacer siempre lo contrario de lo que Durán recomienda. SIMÓN BOCCANEGRA

Tal Cual

sábado, diciembre 01, 2007

Sin encuestas / Simón García

No, no voy a violar las normas. No hablaré sobre las encuestas. Las estadísticas están a la vista. Tampoco llamaré a votar por una opción. No. Me limitaré a indicar que quienes finalmente decidan concurrir al proceso, sellarán el rumbo del país. Para el bien de todos, según lo previsible.

Dentro de la perspectiva actual resaltan tres datos. El primero es la superación, por primera vez en años, del esquema de polarización excluyente. En lo fundamental, la oposición dejó de complementar la estrategia oficial. El segundo es el destacado papel de fuerzas que no tienen como finalidad la obtención del poder. El tercero la ausencia del consenso, un requisito pendiente para constituirnos como pueblo y nación.

Pese al uso del "plan desestabilizador" y del "enemigo exterior" como recursos para suscitar abstención y evitar fugas, el oficialismo está tranquilo: no está en riesgo la continuidad del mandato presidencial. Siempre podrá aprobar leyes para llevar a cabo la paridad de genero, la reducción de la jornada laboral o la seguridad social para los trabajadores por cuenta propia. Todas las medidas socialmente avanzadas podrán adoptarse; pero con la Constitución de 1999.

El Presidente mismo, al considerar la eventualidad de un revés, adelantó que se impondría una reflexión. Un esfuerzo que le será indispensable para reconsiderar una estrategia de tránsito obligatoriamente pluralista hacia el socialismo. Pero también para comprender que su proyecto no llegó para quedarse y que igual que los Sandinistas tendrá que transitar de una fase de hegemonía en el poder a una de competencia plural para obtenerlo y ejercerlo en democracia. Un viraje que, a mediano plazo, contaría positivamente para la formación del PURS, especialmente si conduce a abandonar las fracasadas visiones estatistas del cambio social.

Por su parte las fuerzas que se resisten a la involución totalitaria del Estado, la economía, la sociedad y la vida cotidiana enfrentan sus propios desafíos. En el arco de los partidos de la oposición todos están seriamente averiados y su rehabilitación no derivará automáticamente de un auge de las ideas y posiciones democráticas de innovación social. Los sectores populares, ante el desgaste de la ilusión revolucionaria, no van a retornar al pasado.

Más allá de los cómputos, la inconformidad con el poder y las contradicciones internas en el proceso van a crecer. La dinámica exigirá pasar de los momentos defensivos a una mayor iniciativa política, a formular objetivos de país que articulen las energías dispersas.

Después de las evidencias cuantitativas irrumpirá el reencuentro y la reconciliación, el interés por afianzar fortalezas y rectificar rumbos, el derecho a formar parte del siglo XXI en las condiciones de una sociedad avanzada, de primer mundo.

Cerrar una jornada no es cesar las luchas. Especialmente si ella permite convertir el miedo en esperanza, la incertidumbre en decisión, la confusión en acción.