Pablo Castro, de la CTV, en el Foro de los Lunes
Zaida D. Arias Molina
Los Consejos Laborales pretenden liquidar el aparato productivo del
país, así como también a los sindicatos en su mínima expresión como
interlocutores de los trabajadores.
El señalamiento fue hecho por el secretario ejecutivo y director del
departamento de Contratación y Conflicto de la Confederación de
Trabajadores de Venezuela, Pablo Castro, cuando fue entrevistado por
El Carabobeño, para El Foro de los Lunes.
El dirigente sindical durante todo el diálogo con el rotativo
regional, expuso sus ideas acerca de la situación actual del
movimiento sindical, y las intenciones del Gobierno Nacional de
"borrar del mapa" a las organizaciones laborales a través de los
proyectos de ley que actualmente redactan algunos despachos
ministeriales, entre ellos los Consejos Laborales, que serán incluidas
dentro de la Ley Habilitante, y que aprobará finalmente el Ejecutivo
Nacional.
Pablo Castro afirmó que "no es extraña la actitud asumida por el
Gobierno Nacional de actuar de manera adversa contra las
organizaciones sindicales venezolanas, tomando como bandera algunas de
las fallas o errores cometidos por los trabajadores en el pasado, "y
sobre eso se ha montado un discurso para justificar la disminución de
los sindicatos, o someter en este caso a la organización sindical, ya
que su visión que tiene de la sociedad y del poder es totalitaria".
Sostuvo el entrevistado, que "el socialismo no es una cosa que se
decreta, o porque alguien tiene el deseo de hacerlo, sino que viene
acompañado de una conducta y de una propuesta seria, y donde existan
individuos y personas de la sociedad que estén comprometidos
ideológicamente, tengan esa vocación de servicio, desprendimiento para
imponer en el marco de una sociedad una conducta política que se
impone y se desarrolle como pretende el gobierno del presidente
Chávez".
Afirmó también que la figura de los Consejos Laborales u Obreros son
la "cercanía" de lo que es la pretensión del Gobierno Nacional de
desaparecer los sindicatos, y eso va a acompañado de una serie de
iniciativas anteriores como la propiedad social o propiedad colectiva
cuando se le dio impulso en forma desordenada y con un discurso que se
llevaba todo lo que encontraba a su paso para afectar la propiedad y
las organizaciones de los trabajadores.
"No podemos olvidar la creación de las cooperativas que de la noche a
la mañana de 7 mil cooperativas que existían en el país, se impulsaron
unas 180 mil, y cada una de estas figuras pretendió sustituir las
relaciones de intermediación entre los trabajadores y las empresas".
Citó que "otra de las alternativas que ha presentado el gobierno tiene
que ver con las empresas de producción social por las de cogestión,
planteada como una "panacea" del poder. En este renglón se crearon
varias empresas entre ellas una de válvulas, una fábrica textil, una
fábrica papelera como fue Venepal, que fue una empresa importantísima
desde el punto de vista estratégico, fue tomada a la fuerza por la
decisión de la Asamblea Nacional y constituyeron una empresa en este
caso de acuerdo con el principio de la cogestión.
¿Qué pasó con la cogestión?
-Se convirtió en un fracaso porque se despilfarraron millones de
bolívares y no dicho por la oposición, sino reconocido por ellos
mismos (oficialismo) de esa derrota. Quienes perdieron en este proceso
fueron los trabajadores, el país.
Puso como ejemplo lo que pasó con Venepal donde los trabajadores
devengaban un salario raso de quinientos mil bolívares, mientras que
los ejecutivos ganaban más de 2 ó 3 millones de bolívares, "y eran los
jerarcas que colocó el Gobierno allí para que manejaran la empresa,
más el destino de los recursos que nunca sirvieron para mejorar o
aumentar la producción y la distribución de la misma en beneficio de
los trabajadores".
Añadió Castro, que antes de pasar a la modalidad de la cogestión, los
trabajadores de Venepal gozaban de vacaciones, de utilidades, de
prestaciones sociales, de HCM, de vivienda, pero todas esas
reivindicaciones fueron confiscadas por el Gobierno Nacional.
¿Los Consejos Laborales también serán un fracaso?
-Estimamos que sí, y parte de la estrategia es liquidar el aparato
productivo nacional, como también disminuir los sindicatos.
Comentó que en Cuba este tipo de figuras se llaman "Consejos
Colectivos llevan nombres de héroes de la isla, y "su objetivo es
controlar, vigilar la planificación económica hecha desde el Gobierno
Nacional y del partido para que se ejecute. De igual manera, indicó
que se dedican a vigilar que los trabajadores cumplan con los manuales
y los indicadores de producción en la empresa: máximo rendimiento,
máxima productividad y solidaridad. Las horas extras en Cuba no se
cobran, son de solidaridad, y por cierto que en nuestro país se quiere
implementar esta medida.
Explicó que el sindicato en Cuba es simplemente una "fachada" y son
constituidos por los partidos, no por los trabajadores.
Ante esto, Pablo Castro rechazó las pretensiones del gobierno de Hugo
Chávez de imponer la estructura cubana en el sector laboral
venezolano.
De manera enfática, el dirigente tachirense manifestó que "creemos que
el sindicato es el instrumento que tenemos los trabajadores para
defender nuestros derechos y lograr mejores condiciones de vida, y eso
es lo que en estos momentos estamos denunciando ante los organismos
internacionales. A nivel interno, estamos haciendo contactos con otros
movimientos sindicales, incluyendo los del oficialismo que también ven
con preocupación el señalamiento expuesto por el presidente Chávez que
no concibe que ninguna organización laboral esté fuera del Partido
Socialista Unido de Venezuela".
El directivo cetevista rechazó de plano tal medida, y consideró que
"eso no lo puede imponer, y si el movimiento sindical no quiere perder
su libertad, su democracia, tenemos que defender el derecho de la
libertad sindical que hoy está en riesgo con esta propuesta que hace
el Gobierno".
Ley de Estabilidad Laboral
Otra de las materias consultadas con Castro, fue lo referente al
proyecto de Ley de Estabilidad Laboral, e informó que actualmente se
encuentra en consulta en el Tribunal Supremo de Justicia.
Aclaró que "la CTV no se opone a la promulgación de leyes,
especialmente aquellas que protejan a los trabajadores de abusos que
comete empresarios y patronos como el Estado el cual en los últimos
años ha sido uno de los perseguidores y violadores de lo que establece
la normativa legal que garantiza el libre desempeño del trabajador en
su empleo, la estabilidad sin discriminación de carácter político ni
religioso".
Afirmó de manera categórica, que "la estabilidad tiene que estar
acompañada con una política que vaya más allá de la simple ley, y se
preguntó sobre qué universo de trabajadores se decreta una normativa.
Según sus cálculos, "existen 12 millones 100 mil venezolanos que
pertenecen a la población económicamente activa, y de esos 12 millones
100 mil, 53% pertenecen a la economía informal que no tienen empleo
fijo, unos laboran por cuenta propia, realizan tareas riesgosas
exponiendo su salud, y su vida, no son atendidos por la seguridad
social, y para ellos no alcanza una ley de esta naturaleza".
Hizo mención de los trabajadores que están desempleados, cuya tasa
está por el orden de 15 por ciento.
Objetó que "imponer la estabilidad por decreto sobre lo que existe
actualmente con esta realidad, ciertamente no deja de ser nada más que
anuncios demagógicos por parte de un gobierno que ha fracasado para
resolver el problema del empleo y de la seguridad social. De todas
maneras, es una ley que no la adversamos, y esperamos que el Gobierno
Nacional actúe como el principal acatador de esa norma, y se diera
cuenta que su política es de atender el problema social, y le
respondiera a los trabajadores que han sido despedidos, sacados de la
administración pública y de las empresas del Estado, por el solo hecho
de pensar distinto a lo que es hoy el proceso revolucionario".
El sindicalismo es una acción de servicio
Pablo Castro reveló la larga lista de cargos que ha desempeñado
durante su carrera como dirigente sindical, iniciándose en la
Federación Nacional de la Bebida donde se mantiene por espacio de
cuarenta años, y actualmente ejerce la presidencia de dicha
organización laboral.
En el comité ejecutivo de la CTV lleva casi 20 años luchando por las
reivindicaciones de los trabajadores.
Durante este lapso, ha sido director del departamento de Educación y
Formación Profesional, y hoy es director del departamento de
Contratación y Conflicto.
Destacó además que ha tenido la oportunidad de ejercer la secretaría
general de la central obrera en sustitución de algunos compañeros
sindicalistas.
En su juventud, ayudó a crear varios sindicatos entre ellos el
metalúrgico, en la Universidad Experimental del Táchira (UNET), en la
madera, cementos, tribunalicios y en el sector educativo (SUMA).
Ante su vasta experiencia en esta área laboral, Castro no dudó en
afirmar que "el sindicalismo es una acción de servicio, no para
lucrarse ni vivir de él, sino para ayudar a los trabajadores.
Esta ha sido mi concepción desde que me inicié en estas lides, y lo
aprendí de los viejos dirigentes que tuve en mi Táchira natal. Este es
un mundo donde no es nada fácil mantenerse. Me siento satisfecho con
todas las cosas que he realizado desde el ámbito laboral. Tengo una
familia estable, gracias a Dios, mis hijos son profesionales, estoy
orgulloso de mis nietos.
Le agradezco al Todopoderoso de haberme dado la oportunidad de crecer
en lo espiritual y en lo moral al lado de mi esposa, de mis hijos y
nietos".
Paralelo a la formación sindical, Pablo Castro se inclinó por las
artes, y tuvo la oportunidad de estudiar en la Escuela de las Artes
Plásticas en la ciudad de San Cristóbal, donde egresó en la primera
promoción que llevó el nombre del distinguido pintor "Arturo
Michelena". Agradeció la labor educativa que desarrolló Valentín
Hernández Useche, director del centro educativo quien lo orientó en el
mundo de la creación artística.
Precisó el entrevistado que en esa primera promoción los jóvenes
salían especializados en artes puras y artes menores (modelado de
cerámica, grabado).
Consideró que esos primeros egresados han sembrado por todo el país y
a nivel internacional artistas importantes de la talla de Miguelito
Sánchez, Gelasio Pérez, entre otros.
Comentó el dirigente laboral que en aquellos años él consideraba al
Táchira como una Atenas de Venezuela, por el talento de los poetas, el
desarrollo del mundo científico, por los músicos, por los artistas.
Confesó su tristeza cuando se entera de la muerte de artistas de la
talla de su profesor Valentín Hernández Useche, de Jesús Soto, y de
otros tantos, "uno desearía que vivieran eternamente, porque el
artista en la medida en que madura, los años le van marcando su
frente, son más productivos y más creadores. Creo que ese es el
destino, el fin de una vida pero no el final de la existencia de un
hombre que deja sembrado con sus ejemplos, y eso precisamente es la
parte que uno ha vivido de la política y de la parte sindical".