Pompeyo Márquez
Viernes, 30 de marzo de 2007
Confieso que me da tristeza ver citando a Ché Guevara y a Marx y hablándole a las jóvenes generaciones sobre el "hombre nuevo" sin tomar en cuenta lo que ha sucedido a lo largo de décadas. En cuanto al Ché son evidentes sus errores en materia política, económica y militar. Repetir que la Cordillera de Los Andes se convierta en una nueva Sierra Maestra es olvidar lo acontecido a lo largo de los años 60. El error del Ché al querer realizar una guerra de guerrillas en las montañas de Bolivia donde los habitantes de esos lugares se quedaban inmutables ante sus mensajes. Léase el Diario del Ché, O lo de abrir tres o cuatro Vietnams. O la teoría del foco guerrillero repitiendo a Mao de que una chispa encendería la pradera. O lo referente a luchar sólo a base de los estímulos morales lo que fue corregido uniéndole tambièn los estímulos materiales la manera como se teorizó sobre la diversidad de la economía cubana a base de la caña de azúcar en forma que constituyó un error. Los errores producidos por el voluntarismo que hoy se repiten.
Reacciono con preocupación cuando lo que se demostró que eran errores cometidos por la lucha armada de los 60 erigirlo ahora como paradigma. Ejemplo: la invasión con oficiales cubanos en Machurucuto. Eso es ir a contrapelo de la historia.
En cuanto a Marx se le cita en lecturas recientes y no se toma en cuenta cómo teorías fundamentales de este gran pensador nada tenían que ver con la práctica social. Revisiones importantes sobre la teoría del valor, sobre la plusvalía, sobre el período de transición y la dictadura del proletariado cuando en un período de abundancia por el desarrollo de las fuerzas productivas se pasaría al comunismo. Durante más de 70 años se trató de aplicar en países atrasados y el resultado fue un colapso. La teoría según la cual comenzaría un período para la desaparición del Estado y el resultado fue un Estado centralista basado en la fuerza. Etcétera.
Estamos en presencia de un régimen autoritario que aspira a la formación de un partido único que se funda con el Estado en clara tendencia autoritaria, con unas fuerzas armadas pretorianas al servicio de un hombre. Esto fracasó al convertirse en totalitarismos esa es la tendencia que observamos en la actualidad.
Confío en que existe una sólida mayoría del país, como lo demuestran todas las encuestas, que rechaza a este modelo de sociedad que a juro se le quiere imponer a la sociedad venezolana.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario