
Si partimos del principio de que las empresas españolas participan en toda esa tramoya que representa el régimen de Cuba hoy en día para sus trabajadores (con el no reconocimiento de los sindicatos, con la fraudulenta subcontratación en el seno de la misma empresa de una empresa cubana que es la que realiza las relaciones laborales, con la falta de negociación colectiva), y si partimos de la base de que la decisión más responsable socialmente para una empresa es no fomentar esa realidad, no aceptar esa imposición, entonces la respuesta es clara: lo que hay que decir a las empresas españolas es que por favor abandonen Cuba y no participen en ese fraude
http://www.elsemanaldigital.com/arts/50405.asp?tt=
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