La fórmula Petkoff-Rosales es la yunta perfecta, Jefe de Estado y Vice, respectivamente. Con elecciones transparentes, sin captahuellas, vigilando miscrocópicamente el proceso conjuntamente con observadores internacionales es para jugarse la vida. Si los que se tiraron al ruedo precipitadamente y los partidos importantes no lo entienden así, morirán políticamente para siempre.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario